Lectura fácil
El patrimonio natural se ha convertido en uno de los principales activos de los destinos turísticos, pero su conservación exige replantear los modelos de crecimiento. Según ha señalado la experta en conservación de océanos Fanny Douvere, responsable de gestión de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO, el 95 % de los turistas elige antes un destino declarado Patrimonio Mundial que otro que no cuenta con este reconocimiento.
La afirmación ha marcado una de las reflexiones de la última jornada de HIC Summit Ibiza 2026, que ha cerrado su octava edición con una advertencia compartida por expertos en conservación, gestión hídrica y patrimonio: el futuro del turismo pasa por adaptar la actividad económica a los recursos disponibles, preservar la identidad de los destinos y garantizar la calidad de vida de sus residentes.
Celebrado en el Colegio Mestral de Ibiza, el Foro HIC ha reunido a representantes institucionales y especialistas para abordar algunos de los desafíos que afectan a los destinos turísticos, desde la escasez de agua y la degradación ambiental hasta la presión sobre el territorio, la accesibilidad y la convivencia con la población local.
El patrimonio natural, un activo turístico que necesita protección
Durante su intervención, Fanny Douvere, reconocida con el Premio HIC Talentum 2026, ha analizado los avances internacionales en conservación marina y los desafíos para convertir los compromisos ambientales en actuaciones concretas.
Entre ellos, ha destacado el objetivo internacional de proteger al menos el 30 % de los océanos para 2030, una meta que requiere acelerar las medidas de conservación y reforzar la colaboración entre administraciones, instituciones científicas y comunidades locales.
Douvere ha subrayado que la protección del patrimonio natural no puede abordarse al margen de las personas que viven en los territorios. En este sentido, ha reivindicado la necesidad de trabajar con las comunidades locales, «ya que el conocimiento y la comprensión del entorno son condiciones fundamentales para implicarse en su protección».
La experta ha vinculado así la conservación del patrimonio con la competitividad de los destinos, poniendo de relieve que el valor de los espacios naturales y culturales debe ir acompañado de modelos de gestión que garanticen su preservación a largo plazo.
«Ni jacuzzis en cada habitación ni jardines tropicales»: el Govern balear pide corregir el modelo turístico
La gestión del agua ha protagonizado una de las intervenciones más contundentes de la jornada.. Joan Calafat, director general de Recursos Hídricos del Govern de les Illes Balears, ha advertido de la necesidad de revisar los patrones de consumo asociados a determinadas actividades turísticas y adaptar la oferta a la realidad climática de los territorios.
«El turismo se debe adaptar a la realidad climática, a todos los niveles. No podemos impulsar un turismo de alta demanda de agua. Hemos avanzado a un turismo que hay que corregir», ha señalado.
Calafat ha sido especialmente crítico con algunos modelos de alojamiento de elevado consumo hídrico: «Ni jacuzzi en cada habitación de hotel ni jardines tropicales en las villas. Esto hay que eliminarlo».
La advertencia llega en un contexto de creciente presión sobre los recursos hídricos en los destinos mediterráneos, donde las altas temperaturas, los periodos de sequía y la concentración estacional de visitantes obligan a revisar los sistemas de abastecimiento y consumo.
Ibiza pierde el 23 % del agua de su red y solo reutiliza el 2,4 % de la depurada
Según los datos expuestos, la isla pierde el 23 % del agua distribuida por su red de abastecimiento y únicamente reutiliza el 2,4 % del agua depurada, principalmente por los problemas de salinidad que dificultan su aprovechamiento.
El responsable autonómico también ha señalado que Ibiza cuenta con cerca de 7.000 pozos y 15 acuíferos, de los cuales 11 presentan un estado muy deficiente.
Ante esta situación, ha defendido cuatro prioridades: reducir las pérdidas de las redes de suministro, modernizar las infraestructuras, impulsar la regeneración del agua y mejorar la planificación mediante información fiable. «Hay que dejar de politizar el agua e impulsar estas cuatro estrategias», ha reclamado.
El debate ha puesto de manifiesto que la sostenibilidad turística no puede limitarse a compromisos generales, sino que debe traducirse en decisiones concretas sobre infraestructuras, consumo de recursos y planificación territorial del patrimonio.
Añadir nuevo comentario