La vida digital de las personas mayores en España va mucho más allá de lo básico

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Disminuye la brecha entre las personas mayores

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Cada vez más mayores utilizan internet para mucho más que hablar por WhatsApp con sus familiares. Aunque todavía existen diferencias generacionales en el uso de la tecnología, miles de jubilados han empezado a incorporar herramientas digitales a su vida diaria para informarse, realizar gestiones, entretenerse o mantenerse conectados con su entorno.

Internet ya no es solo cosa de jóvenes

Durante mucho tiempo se pensó que internet era un territorio reservado para los jóvenes. Sin embargo, esa idea cada vez se parece menos a la realidad. En España, miles de personas mayores han incorporado la tecnología a su vida cotidiana de una manera práctica y natural. Aunque WhatsApp sigue siendo la herramienta más popular, su relación con el entorno digital va mucho más allá de enviar mensajes o recibir fotografías familiares.

La mayoría de las personas mayores utiliza el móvil como una herramienta para mantenerse conectada con familiares y amigos. Las videollamadas, los grupos de conversación y el intercambio de imágenes ayudan a reducir la sensación de soledad y permiten mantener el contacto incluso cuando la distancia física es grande.

Para muchos jubilados, aprender a usar estas aplicaciones no fue una cuestión tecnológica, sino emocional: querían seguir formando parte del día a día de sus seres queridos.

Una brecha digital que todavía existe entre las personas mayores

Aun así, el acceso a internet entre las personas mayores sigue mostrando diferencias importantes respecto a generaciones más jóvenes. Mientras los adultos de menor edad realizan casi cualquier gestión desde el teléfono móvil, muchos seniors todavía encuentran dificultades en determinadas tareas digitales.

Algunas actividades como utilizar el correo electrónico, hacer trámites administrativos o navegar por páginas oficiales continúan siendo un reto para una parte de este colectivo.

Uno de los ámbitos donde más se nota esta distancia es el comercio electrónico. Las personas mayores siguen mostrando cierta desconfianza hacia las compras online, especialmente por miedo a fraudes o errores en los pagos. También existe preocupación por compartir datos bancarios o por no saber reclamar si surge un problema.

Aprender tecnología para ganar autonomía

Para reducir esta brecha digital han surgido numerosos cursos y programas de formación tecnológica. En centros sociales, bibliotecas y asociaciones vecinales se organizan talleres donde los participantes aprenden desde lo más básico hasta cuestiones relacionadas con la seguridad online.

El objetivo no es convertir a nadie en experto informático, sino enseñar habilidades útiles para el día a día. Gracias a estas iniciativas, muchas personas mayores han ganado autonomía y confianza para desenvolverse en internet sin depender constantemente de hijos o nietos.

Los profesores que imparten estos talleres explican que el aprendizaje suele ser progresivo, pero muy efectivo. Primero se familiarizan con el teléfono móvil, después aprenden a descargar aplicaciones, realizar videollamadas o consultar información. Más adelante descubren herramientas para pedir citas médicas, acceder al banco o leer noticias.

Una generación cada vez más digital

La transformación digital también está cambiando la imagen tradicional del envejecimiento. Hoy resulta cada vez más habitual ver a jubilados participando en redes sociales, leyendo prensa digital o resolviendo trámites desde casa.

Las personas mayores ya no son simples espectadoras del mundo tecnológico, sino usuarios activos que buscan aprovechar las ventajas de internet para mejorar su calidad de vida y mantenerse conectados con la sociedad.

Además, muchas reconocen que perder el miedo a la tecnología les ha permitido sentirse más independientes y seguros en su rutina diaria.

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