Más recursos en el medio rural: la demanda de apoyo para familias con discapacidad intelectual

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Víctor Varona observa el paisaje junto a su madre, Fina Aroz, y otra mujer, en el entorno rural de Venta de Baños (Palencia)

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Plena inclusión España ha puesto sobre la mesa la necesidad urgente de reforzar los apoyos dirigidos a las familias de personas con discapacidad intelectual que viven en el medio rural. La organización advierte de que la escasez de servicios y la dispersión territorial dificultan el acceso a recursos básicos, generando una clara desigualdad frente a quienes residen en entornos urbanos.

La realidad de vivir en el medio rural

Coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial del Desarrollo Rural, la entidad ha querido visibilizar esta problemática a través de su campaña ‘#AtenciónALasFamilias’. La iniciativa busca dar voz a quienes afrontan diariamente las limitaciones del medio rural, donde la distancia y la falta de infraestructuras condicionan el acceso a apoyos esenciales.

Uno de los casos destacados es el de Víctor Varona y su madre, Fina Aroz, residentes en Venta de Baños, en la provincia de Palencia. Su experiencia refleja las dificultades cotidianas que enfrentan muchas familias en situaciones similares.

Víctor asiste cada jornada a un centro prelaboral ubicado en Villamuriel de Cerrato, a tan solo seis kilómetros de su casa. Sin embargo, la falta de transporte eficiente convierte ese corto trayecto en un recorrido largo y complejo: necesita alrededor de una hora y media para llegar y otra hora para volver.

Este ejemplo evidencia cómo la distancia, unida a la limitada oferta de transporte público, multiplica el tiempo y el esfuerzo necesarios para acceder a servicios fundamentales.

Fina Aroz, madre de Víctor, subraya que la vida en el medio rural tiene aspectos positivos, como la tranquilidad, pero también importantes inconvenientes. Según explica, cuando surge la necesidad de acceder a servicios específicos, las dificultades se hacen evidentes.

La falta de recursos cercanos obliga a muchas familias a reorganizar su día a día en función de desplazamientos largos y complejos, lo que repercute en su calidad de vida.

Aislamiento y desigualdad de oportunidades

La presidenta de Plena inclusión España, Carmen Laucirica, ha alertado de que esta situación no solo implica barreras físicas, sino también sociales. En su opinión, vivir en municipios pequeños aumenta las dificultades para acceder a apoyos adecuados, lo que termina generando aislamiento social.

Este aislamiento, según señala, se traduce en una menor atención y en menos oportunidades para que las personas con discapacidad intelectual desarrollen sus proyectos vitales en igualdad de condiciones.

Los datos reflejan la magnitud de esta realidad. De acuerdo con la Encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia (EDAD 2020), cerca de 951.862 personas con discapacidad residen en el medio rural en España.

A esta información se suma un informe del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), publicado en 2025, que identifica varios factores que agravan la vulnerabilidad en estos entornos. Entre ellos destacan las dificultades para acceder a servicios esenciales, la escasez de transporte público accesible, las limitadas oportunidades laborales y la brecha digital.

Estudios que confirman la situación

Las conclusiones del Cermi coinciden con un estudio realizado por Plena inclusión España en colaboración con la Universidad de Alcalá. En este trabajo, las familias participantes destacan que la dispersión geográfica reduce el acceso a servicios especializados y limita las posibilidades de empleo.

Además, señalan que esta realidad dificulta la creación de redes de apoyo, fundamentales para el bienestar tanto de las personas con discapacidad como de sus familias.

Ante este escenario, Plena inclusión España ha planteado diversas medidas para reducir las desigualdades. En comunidades con una importante presencia en el medio rural, como Castilla y León, Galicia, Castilla-La Mancha o Andalucía, sus federaciones ya están impulsando iniciativas específicas.

Entre las propuestas destacan la creación de recursos de proximidad que acerquen los servicios a los municipios, el fortalecimiento de los apoyos telemáticos y la puesta en marcha de equipos itinerantes que se desplacen hasta las localidades para prestar atención directa.

Acercar los servicios, clave para el cambio

Teresa González, coordinadora del Programa de Familias de Plena inclusión Castilla y León, insiste en la importancia de acercar los apoyos al lugar de residencia. Según explica, esta medida permitiría mejorar significativamente la calidad de vida de muchas familias.

Reducir los desplazamientos no solo aliviaría la carga diaria, sino que también facilitaría un acceso más equitativo a los recursos necesarios incluso en el medio rural.

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