La guerra en Ucrania continúa y miles de personas y niños buscan refugios en las estaciones de metro y en los sótanos. Mientras tanto, las protestas se expanden a todas las zonas del mundo bajo el lema "No a la guerra".
Sobrevivir al invierno en un campo de refugiados es una carrera contrarreloj. En los peores meses se pueden alcanzar los 17 grados bajo cero durante la noche. Enviar ayuda a tiempo puede salvar vidas.
Los refugiados afganos han destacado que este invierno lo está pasando muy mal. Por ello, la mayoría están vendiendo sus órganos o incluso a sus hijos.
Más de 6 millones de refugiados van a ver recortada su comida en 2022. Además, muchos de los adultos que se encuentran en campos de refugiados comen menos calorías de las que se recomiendan para un niño.