La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que el consumo de alimentos contaminados provoca cada año 866 millones de enfermedades y 1,5 millones de muertes en el mundo.
Los productos zoosanitarios cuidan la salud del ganado, previenen y tratan enfermedades, protegen la seguridad alimentaria y mejoran la rentabilidad de la ganadería. Su uso está regulado en España y Europa para garantizar seguridad y eficacia.
La detección de la toxina cereulida en varios lotes ha puesto en alerta a Europa por fórmulas infantiles contaminadas, aunque la probabilidad de exposición actual es baja gracias a retiradas masivas coordinadas.