La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que el consumo de alimentos contaminados provoca cada año 866 millones de enfermedades y 1,5 millones de muertes en el mundo.
Los productos zoosanitarios cuidan la salud del ganado, previenen y tratan enfermedades, protegen la seguridad alimentaria y mejoran la rentabilidad de la ganadería. Su uso está regulado en España y Europa para garantizar seguridad y eficacia.
La detección de la toxina cereulida en varios lotes ha puesto en alerta a Europa por fórmulas infantiles contaminadas, aunque la probabilidad de exposición actual es baja gracias a retiradas masivas coordinadas.
El blockchain alimentos está transformando la cadena alimentaria al aportar transparencia, trazabilidad y seguridad desde el origen hasta el consumidor.
El Informe Mundial sobre las Crisis Alimentarias 2025 revela que más de 295 millones de personas sufrieron hambre aguda en 53 países durante 2024, un aumento preocupante.