Lectura fácil
La Semana Europea de la Movilidad 2026 (SEM) vuelve a colocar la movilidad sostenible en el centro de la agenda urbana, con un mensaje claro: el transporte debe ser un derecho al alcance de toda la ciudadanía, no un privilegio ligado al nivel de ingresos, la edad, el género o las capacidades físicas. Del 16 al 22 de septiembre, municipios, empresas, universidades y entidades de la sociedad civil desplegarán iniciativas para impulsar el transporte público, la bicicleta y los desplazamientos a pie, mientras se recuerda la urgencia de reducir emisiones y transformar los modelos de movilidad para construir ciudades más saludables, seguras e inclusivas.eu-mayors.
“Movilidad para todas las personas”: el lema que guía 2026
La edición de este año se articula bajo el tema “Movilidad para todas las personas”, una evolución del lema de 2025 que añade un énfasis explícito en la equidad intergeneracional. La idea es que los sistemas de transporte y el diseño del espacio público respondan por igual a las necesidades de niños, jóvenes, adultos y personas mayores, garantizando accesibilidad real y autonomía en cada etapa de la vida. En la práctica, esto significa desde aceras y cruces más seguros hasta tarifas sociales, información clara y vehículos adaptados, pasando por políticas que prioricen modos activos y colectivos frente al coche privado.
La Semana Europea de la Movilidad (SEM) se celebra cada año la tercera semana de septiembre y culmina el 22 de septiembre con el Día Sin Coches, jornada que dio origen a toda la campaña. Surgida como propuesta en 1999 y respaldada por la Comisión Europea desde 2000, la SEM ha crecido hasta convertirse en la principal herramienta de sensibilización sobre movilidad urbana sostenible en Europa. Su propósito es doble: visibilizar los impactos negativos del uso irracional del automóvil en la salud pública y el medio ambiente, y promover alternativas más sostenibles como el transporte público, la bicicleta y los viajes a pie.
Quién coordina la SEM en España y por qué importa
En cada país de la Unión Europea, un organismo nacional coordina las acciones de la SEM. En España, esa coordinación corresponde al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), mientras que la Dirección General de Estrategias de Movilidad del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible asume desde 2025 la promoción, impulso, coordinación y documentación de la iniciativa como Coordinadora Nacional. Este esquema busca maximizar la participación de ayuntamientos y otros actores, favoreciendo medidas informativas y divulgativas para todas las edades y, siempre que sea posible, cambios permanentes a favor de una movilidad menos contaminante.
La coordinación española pone el foco en involucrar no solo a los municipios, sino también a empresas, universidades, ONG, fundaciones, autoridades de transporte, consejerías y diputaciones. La lógica es que el impulso al cambio no puede venir únicamente de la administración: la transformación de la movilidad requiere la colaboración de todos los ámbitos de la sociedad. Gracias a esta estrategia de participación amplia, España se ha convertido en el principal contribuyente a la SEM por número de ayuntamientos adheridos y por cantidad de buenas prácticas puestas en marcha por otros agentes.
Qué se hace en las ciudades: ejemplos de actividades
Las ciudades sumadas a la SEM organizan actividades destinadas a promocionar la movilidad sostenible y fomentar buenas prácticas, muchas de ellas con carácter permanente. En València, por ejemplo, la programación incluye la Gran Fiesta de la Movilidad en els Jardins de Vivers, jornadas de puertas abiertas en instalaciones de la EMT y, el 22 de septiembre, gratuidad del transporte urbano junto a una dinámica de “bonobuses escondidos” para premiar a quienes usen el autobús. En Madrid, la campaña profundiza en la equidad intergeneracional y recuerda que un transporte realmente inclusivo debe responder a las necesidades de todos los grupos de edad. Otras localidades, como Donostia, centran su programa en la movilidad a pie, mientras que Burgos despliega más de 60 propuestas para promover una circulación accesible y sostenible.
El 22 de septiembre, el Día Sin Coches actúa como símbolo y catalizador de la campaña: invita a dejar el vehículo privado en el garaje y experimentar alternativas como el transporte público, la bicicleta o los desplazamientos a pie. Más allá del gesto puntual, la jornada busca encontrar nuevas soluciones a los problemas asociados al aumento del tráfico en las ciudades y consolidar hábitos que mejoren la calidad del aire, reduzcan el ruido y devuelvan espacio público a las personas. En muchas urbes, este día se traduce en medidas concretas como gratuidad del autobús, cierre temporal de calles al tráfico o actividades lúdicas en el espacio urbano.
Hacia una movilidad que no dañe la salud ni el planeta
El objetivo de fondo de las campañas de la SEM es sensibilizar a ciudadanos, empresarios, industriales, profesionales y políticos sobre la necesidad de un tipo de movilidad que no dañe la salud de las personas ni al medio ambiente y la biodiversidad, tanto en entornos urbanos como rurales. Esto implica repensar la organización de los desplazamientos, priorizar modos activos y colectivos, y diseñar ciudades donde caminar y pedalear sean opciones seguras, cómodas y atractivas. En 2026, invita además a reflexionar sobre cómo la “movilidad para todas las personas” puede favorecer la equidad y la colaboración intergeneracional, imaginando sistemas de transporte que se adapten a todos los grupos de edad.
Añadir nuevo comentario