Un estudio con 532 adolescentes muestra que PlaySmart, un videojuego educativo, puede ayudar a reducir los síntomas de depresión durante al menos un año.
El Alto Representante de la Alianza de Civilizaciones de la ONU, Miguel Ángel Moratinos, presentó una campaña internacional para analizar el impacto de los videojuegos bélicos en menores.
Los videojuegos educativos transforman el aprendizaje, combinando diversión y conocimiento. Fomentan pensamiento crítico, resolución de problemas, colaboración y persistencia y usando gamificación.