Denunciar violencia de género es un derecho y un primer paso hacia la protección. Desde el momento en que la víctima llega a la comisaría, debe ser informada de sus derechos, atendida con respeto y acompañada por un abogado especializado.
La violencia económica es una forma silenciosa pero poderosa de control que sufren muchas mujeres, y que impide su autonomía. Impedir trabajar, controlar el dinero o endeudar a la pareja son prácticas comunes en relaciones abusivas.
Fademur advierten de que “es urgente proporcionar una mejor atención y acompañamiento de las víctimas, efectivas y de calidad, adaptadas a las condiciones y especificidades del medio rural"