A medida que avanza la sociedad, avanza la tecnología. Por ello son muchas las aplicaciones dispuestas a sobrellevar los problemas de los más jóvenes, y no tan jóvenes.
El consumo de la batería no se ve afectado por la cantidad de recurso que necesiten para funcionar, sino por los permisos que necesitan, que dejan a las aplicaciones en segundo plano.