Temporal extremo por la borrasca Leonardo: Andalucía, en alerta máxima

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Efectivos de la UME desplegados en Algeciras (Cádiz)

Lectura fácil

La borrasca Leonardo continúa golpeando con fuerza el sur de España y ha obligado a activar medidas excepcionales ante la intensidad de las lluvias y el aumento del riesgo de inundaciones. Durante este miércoles, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha elevado a nivel rojo, el máximo grado de riesgo, el aviso por precipitaciones intensas en la zona del Estrecho, en la provincia de Cádiz. Este nivel implica peligro extremo y se suma a otras alertas ya vigentes en comarcas como Grazalema y Ronda, donde también se esperan acumulaciones significativas de agua a lo largo de la jornada.

Según las previsiones meteorológicas, las precipitaciones podrían alcanzar hasta 120 litros por metro cuadrado en apenas una hora, con especial incidencia en el área cercana a Algeciras. Los registros de las últimas horas ya evidencian la magnitud del temporal: en Grazalema se han contabilizado más de 200 litros por metro cuadrado en solo doce horas, lo que refleja la intensidad de un episodio que mantiene en alerta a autoridades y vecinos.

Desalojos preventivos y alerta a la población por la borrasca Leonardo

Ante la previsión de crecidas de ríos y posibles desbordamientos por la borrasca Leonardo, más de 3.000 personas residentes en zonas inundables de Cádiz, Jaén y Málaga han sido evacuadas de forma preventiva. La Agencia de Emergencias de Andalucía ha coordinado estas actuaciones con el objetivo de evitar riesgos mayores, especialmente en áreas con antecedentes de inundaciones.

Como parte de las medidas de seguridad, la Junta de Andalucía envió a los teléfonos móviles de 48 municipios un mensaje de alerta de Protección Civil mediante el sistema ES-Alert. El aviso buscaba informar a la población sobre la evolución del temporal y recordar las recomendaciones básicas de autoprotección. Además, durante el martes se gestionaron más de un centenar de incidencias relacionadas con el temporal, lo que evidencia la complejidad de la situación.

Las consecuencias de las lluvias de la borrasca Leonardo se han dejado sentir especialmente en la movilidad. En total, ya son 38 las carreteras que permanecen cortadas en Andalucía debido a inundaciones, desprendimientos y acumulación de agua en la calzada. También se han adoptado decisiones preventivas relevantes, como el cierre de los puertos de Cádiz y del Estrecho de Gibraltar.

El tráfico ferroviario tampoco ha quedado al margen de los problemas. La circulación de trenes de Alta Velocidad entre Málaga y Antequera se encuentra suspendida desde primera hora del miércoles por un desprendimiento de tierras cerca de Álora. De igual modo, el tramo entre Antequera Santa Ana y Granada permanece interrumpido por condiciones meteorológicas adversas, lo que afecta a numerosos viajeros.

En Sevilla, las autoridades locales han optado por cortar totalmente la SE-20 en ambos sentidos debido a la crecida del arroyo Miraflores. Aunque las vías transversales siguen abiertas, la medida pretende evitar situaciones de riesgo ante posibles desbordamientos.

Ríos desbordados y preocupación por el crecimiento de cauces

Uno de los puntos críticos del temporal que nos deja la borrasca Leonardo se localiza en la provincia de Málaga, donde el río Guadalhorce se ha desbordado provocando el cierre de varias carreteras en municipios como Villanueva del Rosario y Villanueva del Trabuco. La Guardia Civil ha advertido de las complicaciones para la circulación y ha instado a extremar la precaución.

Desde la Junta de Andalucía se ha alertado también del rápido aumento del nivel de numerosos cauces, especialmente en Cádiz. Zonas como el Campo de Gibraltar, San Roque, el río Guadiaro o el embalse de Charco Redondo concentran buena parte de la preocupación institucional. Las autoridades han pedido a la ciudadanía que evite cruzar ríos o arroyos, incluso en lugares habituales, recordando que la situación puede cambiar en cuestión de minutos.

La gravedad del episodio meteorológico ha obligado a responsables políticos a modificar su agenda. La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha cancelado sus compromisos públicos para seguir de cerca la evolución del temporal desde el ministerio, supervisando tanto la situación meteorológica como la hidrológica.

Los equipos de emergencia permanecen desplegados en distintos puntos de Andalucía, monitorizando las zonas más sensibles y preparados para actuar ante posibles rescates o evacuaciones adicionales.

Embalses al límite y aumento histórico de las reservas

Las lluvias que nos deja la borrasca Leonardo no solo están generando incidencias, sino también un incremento notable en las reservas de agua. En la provincia de Sevilla, los embalses gestionados por la empresa pública Emasesa se encuentran prácticamente llenos, con un nivel cercano al 98 % de su capacidad total. Aunque esto supone un alivio desde el punto de vista hídrico, también incrementa la vigilancia ante posibles desembalses o riesgos asociados a la saturación.

A nivel nacional, la cadena de borrascas que afecta a la Península ha provocado un aumento histórico en la reserva hídrica. En apenas una semana, los embalses han ganado más de 4.500 hectómetros cúbicos de agua, la mayor subida registrada desde finales de los años ochenta. Este incremento refleja la intensidad de las precipitaciones, que están dejando huella tanto en las infraestructuras como en el paisaje hidrológico del país.

Una situación en evolución constante

El paso de la borrasca Leonardo mantiene en alerta a Andalucía y obliga a seguir de cerca la evolución de las lluvias durante las próximas horas.

Mientras continúan los avisos meteorológicos y las medidas preventivas por la borrasca Leonardo, las autoridades insisten en la importancia de respetar las recomendaciones de seguridad y evitar desplazamientos innecesarios en las zonas más afectadas. La combinación de precipitaciones extremas, cauces desbordados y daños en infraestructuras dibuja un escenario complejo que requiere máxima prudencia y coordinación institucional para minimizar riesgos.

Añadir nuevo comentario