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En España, la farmacia comunitaria se consolida como un aliado clave en la seguridad y el cumplimiento de los tratamientos. Sin embargo, aún existe una brecha entre la oferta de servicios y su uso real por parte de los ciudadanos. El 81 % de las farmacias ya dispone de Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) o la dosificación de medicamentos, pero solo el 10 % de los pacientes los solicita, según el informe “Los Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) y Programas de Adherencia en la farmacia comunitaria española: una realidad que pide crecer”, elaborado por la consultora Hiris y promovido por el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos.
La dosificación de medicamentos es una herramienta que facilita la vida del paciente
El SPD es un servicio que organiza la dosificación de medicamentos por separado y etiquetadas según el día y la hora en que deben tomarse. Con ello, se evitan errores y olvidos en los tratamientos, especialmente entre personas mayores o pacientes con patologías crónicas.
Según el estudio, el 90 % de los pacientes valora muy positivamente este sistema, al que atribuyen mayor seguridad, confianza y calidad de vida. Para los farmacéuticos, sus beneficios son claros: el 98 % asegura que mejora la adherencia al tratamiento, el 91 % considera que reduce errores, y el 79 % que aumenta la confianza del paciente. A su vez, el 73 % afirma que facilita la revisión protocolizada de la medicación.
El informe recoge la opinión de 384 pacientes y 475 farmacias comunitarias de todo el país. De las farmacias participantes, ocho de cada diez ya ofrecen el SPD, y su implantación alcanza 16 comunidades autónomas y Ceuta.
Sin embargo, el uso aún es muy reducido. De media, cada farmacia presta el servicio a unos 22,6 pacientes, lo que representa apenas el 10 % de quienes podrían beneficiarse. Según datos del Ministerio de Sanidad, en España hay 2,8 millones de mayores de 65 años que toman de forma crónica más de cinco medicamentos. Todos ellos serían candidatos ideales para recibir este apoyo farmacéutico con la dosificación de medicamentos.
¿Por qué, si el servicio es tan útil, no llega a más pacientes? El estudio señala varias barreras: la ausencia de convenios con las administraciones públicas, la falta de remuneración para las farmacias, y el desconocimiento del SPD por parte de otros profesionales sanitarios.
En este sentido, solo el 26 % de las farmacias cuenta con algún acuerdo institucional que les permita ofrecer el servicio oficialmente, y apenas el 6 % de los pacientes lo recibe con financiación pública. Además, el Servicio de Adherencia Terapéutica, complementario al SPD, solo está presente en farmacias de 10 comunidades autónomas, y de forma desigual.
La importancia del trabajo conjunto entre médico y farmacéutico
Otro de los puntos críticos es la falta de prescripción médica del SPD. Actualmente, solo un 32,8 % de los pacientes lo recibe por recomendación de su médico. Por eso, el informe reclama una mayor difusión y formación desde las instituciones para que los profesionales de atención primaria conozcan el potencial de este servicio y lo incluyan en sus recomendaciones.
El Consejo General de Colegios de Farmacéuticos también insiste en que los farmacéuticos deben tener acceso al historial farmacoterapéutico de los pacientes para gestionar mejor la dosificación de medicamentos. De hecho, dos de cada tres pacientes afirman que querrían que su farmacéutico pudiera consultar esa información.
Durante la presentación del estudio, el presidente del Consejo, Jesús Aguilar, subrayó que la falta de adherencia a los tratamientos es “uno de los retos más importantes del sistema sanitario”. Defendió que el SPD y los programas de adherencia son servicios asistenciales con un impacto real en la salud y en la sostenibilidad del sistema, ya que ayudan a usar correctamente los medicamentos, reducen costes y salvan vidas.
Por parte de la Sociedad Española de Atención a las Personas con Enfermedades Crónicas (Seapec), su vicepresidente Juan Torres insistió en integrar estructuralmente la farmacia comunitaria dentro de la estrategia de cronicidad del Ministerio y las comunidades autónomas. “Los sistemas personalizados de dosificación de medicamentos deben llegar a todos los pacientes que los necesiten”, señaló.
Desde la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), su presidenta Carina Escobar recordó el alto coste que supone la falta de adherencia y cómo los farmacéuticos comunitarios pueden desempeñar un papel esencial para minimizarla. Defendió además un modelo de continuidad asistencial, donde médicos, farmacéuticos y pacientes trabajen conectados para garantizar el uso adecuado de los tratamientos.
Un servicio que necesita crecer
El informe concluye con un mensaje claro: España cuenta con una red de farmacias preparada para ofrecer servicios asistenciales de gran valor sanitario, pero necesita mayor impulso institucional, reconocimiento y financiación. Los farmacéuticos comunitarios están dispuestos a asumir ese papel, siempre que existan las condiciones necesarias para garantizar su sostenibilidad.
Y mientras la dosificación de medicamentos sigue ganando terreno poco a poco, el reto ahora es lograr que los pacientes conozcan su existencia y descubran que detrás de cada caja de medicación hay un profesional dispuesto a ayudarles a tomarla mejor — y con más seguridad.
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