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La Formación Profesional en España sigue demostrando que es una cantera inagotable de soluciones prácticas para problemas reales. En esta ocasión, el protagonismo recae sobre Alejandro Ruiz y Bruno Avigo, dos alumnos del Grado Medio de Mecanizado de Salesians Sarrià, quienes han diseñado un sistema revolucionario. Su invento permite transformar una silla de ruedas manual en una silla de ruedas eléctrica y vehículo autopropulsado de forma rápida, sencilla y, sobre todo, económica.
Este dispositivo, bautizado como ‘Wheelchair Gokit’, nace con una misión clara: democratizar la movilidad asistida. Para muchas personas, el coste de una silla de ruedas eléctrica convencional representa una barrera económica insalvable, limitando sus posibilidades de movimiento y su independencia. Con este kit de tracción, los estudiantes buscan ofrecer una alternativa que mejore la autonomía de los usuarios sin necesidad de realizar inversiones desorbitadas.
Wheelchair Gokit: El kit que emula una silla de ruedas eléctrica
El núcleo del proyecto es su versatilidad. El ‘Wheelchair Gokit’ se basa en un diseño modular que se adapta a casi cualquier modelo de silla mediante un sistema de acoplamiento con bridas metálicas. La mayor ventaja es su velocidad de montaje: en cuestión de segundos, el usuario puede acoplar el motor y comenzar a desplazarse. Alejandro Ruiz destaca que la intención principal era que "cualquier persona pudiera montarlo y utilizarlo sin dificultad", eliminando la necesidad de herramientas complejas o conocimientos técnicos previos.
Desde el punto de vista del usuario, la transformación a una silla de ruedas eléctrica mediante este kit supone un cambio radical en su calidad de vida. Bruno Avigo subraya que el objetivo era reducir el esfuerzo físico extremo que suponen los desplazamientos cotidianos en una silla manual, especialmente en ciudades con pendientes o pavimentos irregulares. La meta no era crear un producto de lujo, sino una herramienta práctica para el día a día.
Potencia y autonomía para la movilidad urbana
A pesar de ser un proyecto estudiantil, las especificaciones técnicas del dispositivo son sorprendentes. El sistema incorpora un motor de 3500W, una potencia considerable que ha sido limitada electrónicamente a 25 kilómetros por hora. Esta limitación no es casual, sino que busca garantizar la seguridad del usuario y el cumplimiento de las normativas de circulación en entornos urbanos.
Para alimentar este motor, el equipo instaló una batería de 72V que ofrece una autonomía de hasta 40 kilómetros con una sola carga. Estas prestaciones convierten a la silla manual en una verdadera silla de ruedas eléctrica de alto rendimiento, permitiendo realizar trayectos largos que antes eran inalcanzables. Además, el kit incluye un sistema basculante con amortiguador propio para superar obstáculos como bordillos y un manillar plegable que facilita su transporte en otros vehículos.

Del diseño en Autodesk Inventor al éxito en los Premios Don Bosco
El desarrollo del ‘Wheelchair Gokit’ no fue fruto del azar, sino de un riguroso proceso de ingeniería. Los alumnos utilizaron el software Autodesk Inventor para modelar cada pieza antes de pasar a la fabricación real en los talleres de Salesians Sarrià. Este flujo de trabajo permitió a los estudiantes validar sus ideas y corregir errores antes de llegar al prototipo final. "Trabajar en el taller nos permitió comprobar qué funcionaba y qué había que mejorar", comenta Ruiz, resaltando el valor de la formación práctica.
Este esfuerzo obtuvo su recompensa en el certamen nacional Premio Don Bosco celebrado en Zaragoza, donde el proyecto se alzó con el tercer premio. Compitiendo con decenas de propuestas tecnológicas de todo el país, el jurado valoró el impacto social y la viabilidad técnica de convertir una estructura básica en una silla de ruedas eléctrica funcional.
Compromiso social y futuro de la Formación Profesional
El éxito de Ruiz y Avigo no fue el único para el centro barcelonés. La alumna Maria Cristina Alcalá obtuvo el segundo premio en Humanidades y Ciencias Sociales por su investigación sobre la invisibilización de las mujeres artistas. Ambos hitos refuerzan la apuesta de Salesians Sarrià por un modelo educativo donde la técnica y el compromiso social van de la mano.
En definitiva, proyectos como este demuestran que la innovación no siempre requiere de grandes laboratorios multinacionales. A veces, solo hace falta la visión de dos estudiantes que entienden que una silla de ruedas eléctrica accesible puede cambiar el mundo de una persona. Como bien resume Alejandro Ruiz: "Si conseguimos que a alguien le sea más fácil moverse en su día a día, ya habrá valido la pena".
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