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Un año más, Nestlé España y el Consorci del Ter han renovado su compromiso con la protección del patrimonio natural vinculado al río Ter y sus afluentes. La colaboración, que se enmarca dentro del programa de responsabilidad ambiental de ambas entidades, ha tenido como escenario principal el espacio fluvial de les Deveses d’en Bru, en el término de Girona, donde se ha ejecutado una ambiciosa serie de actuaciones de restauración ecológica y renaturalización.
El objetivo común sigue siendo promover una gestión global, sostenible e integradora del río Ter, uno de los cursos fluviales más importantes del nordeste peninsular. Esta alianza busca también sensibilizar sobre la importancia de conservar los ecosistemas acuáticos y favorecer la biodiversidad local, alineándose con los principios de la Agenda 2030 de Naciones Unidas y los objetivos europeos de conservación ambiental.
Un espacio natural estratégico dentro de la Red Natura 2000
El espacio fluvial de les Deveses d’en Bru, catalogado dentro de la Red Natura 2000, abarca un mosaico de hábitats asociados a zonas húmedas, de gran valor tanto paisajístico como florístico. Situado en las inmediaciones de la fábrica de café soluble Nescafé y cápsulas Nescafé Dolce Gusto de Nestlé en Girona, este enclave combina actividad industrial con conservación natural, un ejemplo de coexistencia sostenible.
La presencia de Nestlé en la zona, con su planta operativa desde hace décadas, ha sido un factor clave para impulsar la conservación del entorno. Gracias a los acuerdos con el Consorci del Ter, la empresa ha podido integrar en su estrategia corporativa criterios de economía circular y reducción del impacto ambiental local.
Durante el último año, los trabajos se han centrado en mejorar la funcionalidad ecológica del entorno. En concreto, se ha realizado el reperfilado de los taludes y la naturalización de las orillas de la balsa principal del espacio fluvial. La intervención ha buscado facilitar el acceso de la fauna, mejorar la calidad del agua y promover la conectividad entre hábitats.
Además de la renaturalización, se han habilitado varias zonas de inundación temporal que favorecen la dinámica natural del agua. Estas áreas, que abarcan una superficie total de 4,5 hectáreas, constituyen refugios cruciales para anfibios, invertebrados y aves asociadas a los ecosistemas húmedos.
Durante el pasado año, las nuevas balsas mantuvieron un buen nivel de inundación, lo que permitió la aparición de renacuajos y otras especies acuáticas. También se ha observado una rápida colonización por parte de libélulas, escarabajos de agua y aves como fochas, garzas o ánades, que aprovechan estos espacios para alimentarse y anidar. Las cámaras de fototrampeo instaladas por el Consorci del Ter confirmaron además la presencia de mamíferos autóctonos como el jabalí, el corzo o el zorro.
Vegetación autóctona para restaurar la biodiversidad
Uno de los componentes más destacados del proyecto ha sido la revegetación con especies propias de los humedales mediterráneos, una medida esencial para asegurar la estabilidad ecológica del área restaurada. Se han plantado especies como salicaria (Lythrum salicaria), hierba jabonera (Saponaria officinalis), junco (Juncus sp.) y lirio amarillo (Iris pseudacorus), todas ellas propias de ambientes húmedos en regresión.
Esta vegetación no solo refuerza la biodiversidad del ecosistema, sino que además actúa como filtro natural, ayudando a depurar el agua y a prevenir la erosión de las orillas. Según el Consorci del Ter, este tipo de actuaciones contribuye a conservar los servicios ecosistémicos que ofrecen los ríos y humedales: retención de nutrientes, regulación de caudales y mitigación de los efectos del cambio climático.
Compromiso ambiental y visión de futuro del Consorci del Ter y Nestlé España
Nestlé España, en línea con su política global de sostenibilidad, mantiene una estrecha colaboración con administraciones locales y entidades ambientales. En palabras de representantes de la compañía, el objetivo es “impulsar proyectos que preserven la biodiversidad y fomenten una gestión sostenible de los recursos naturales en los entornos donde operamos”.
Por su parte, el Consorci del Ter destaca que las intervenciones en les Deveses d’en Bru se enmarcan en un conjunto más amplio de actuaciones en el curso medio y bajo del río Ter, con el propósito de restaurar hábitats degradados y mejorar la conectividad ecológica. Entre los retos a futuro figura la creación de nuevos espacios fluviales que permitan mantener la continuidad del corredor natural hasta el litoral.
El Consorci del Ter y Nestlé España coinciden en que esta colaboración demuestra que la cooperación público-privada puede convertirse en una herramienta eficaz para proteger los ecosistemas ibéricos. Los resultados visibles, como el aumento de fauna, la recuperación de vegetación autóctona y la mejora de la calidad paisajística, son un ejemplo de cómo la acción conjunta puede producir beneficios reales para el entorno natural y las comunidades cercanas.
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