El último informe de la NOAA confirma lo temido: el Ártico ha registrado su año más caluroso en 125 años. Con temperaturas 1,6°C por encima de la media, la región se calienta el doble de rápido que el resto del planeta.
Un grupo de científicos norteamericanos y británicos, tienen un plan para congelar los Polos, utilizando dióxido de carbono. La propuesta no ha pasado desapercibida por su controversia.