La aviación europea enfrenta una grave crisis por el cierre del estrecho de Ormuz, que amenaza el suministro de queroseno y puede provocar recortes de vuelos en plena temporada de verano.
Un equipo científico investiga producir queroseno sostenible a partir de residuos forestales mediante pirólisis. El objetivo es sustituir el queroseno fósil en aviación y transporte pesado, reduciendo emisiones y dependencia del petróleo.