LALIGA Genuine: cómo una liga inclusiva de fútbol se ha convertido en referente de justicia social

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Fotograma de los dos jóvenes del Nàstic en su mensaje a Javier Tebas (2017)

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Lo que comenzó en 2017 como la ilusión de dos jóvenes con síndrome de Down del Nàstic de Tarragona se ha transformado hoy en una realidad imparable. Aquellos chicos, que simplemente soñaban con vestir la camiseta de su equipo en una competición oficial, plantearon su propuesta al presidente de LALIGA, Javier Tebas. Ese encuentro fue la semilla de lo que hoy conocemos como una liga inclusiva de fútbol sin precedentes, que este martes fue ensalzada en el Congreso de los Diputados como uno de los proyectos sociales más relevantes del deporte español.

La directora de la Fundación LALIGA, Olga de la Fuente García-Peytavi, compareció ante la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad para desgranar los logros de esta iniciativa. Durante su intervención, subrayó que este proyecto ha superado todas las expectativas originales, convirtiéndose en un espacio donde "compartir es más importante que competir".

El crecimiento imparable de la liga inclusiva de fútbol en España

Bajo el titulillo Expansión y logística de la liga inclusiva de fútbol, De la Fuente explicó la asombrosa evolución de la competición. Lo que arrancó con apenas 18 equipos y el respaldo de siete clubes, se ha convertido nueve años después en una estructura robusta que aglutina a 50 clubes de toda la geografía nacional. Coordinar a más de 1.400 jugadores con discapacidad intelectual supone un reto logístico mayúsculo, pero es la prueba fehaciente de que la sociedad demandaba un espacio de estas características.

La Fundación LALIGA, activa desde 1993, ha encontrado en esta liga inclusivasu proyecto más emblemático. No se trata de una serie de partidos aislados, sino de una competición sostenible que genera un impacto positivo real, promoviendo una sociedad más justa e igualitaria a través del balón.

Estructura y compromiso de los clubes profesionales

Uno de los pilares del éxito de este modelo es su integración total. Desde el principio, el objetivo fue que los equipos no fueran entes externos, sino parte viva de la estructura deportiva de los clubes profesionales. Los jugadores, todos mayores de 16 años y con al menos un 33 % de discapacidad intelectual reconocida, visten los colores oficiales y se rigen por un sistema de competición de "fútbol ocho".

En esta liga inclusiva de fútbol, el sistema de puntuación es revolucionario: no solo cuentan los goles, sino que se premia con igual importancia el juego limpio y la deportividad. De esta forma, se normaliza la práctica deportiva mientras se fomenta un espacio de convivencia donde el desarrollo personal y social de los participantes prima sobre el marcador.

Historias humanas que emocionan al Congreso

Durante la sesión en el Congreso, la emoción se hizo patente al proyectar testimonios de los protagonistas. Se destacó, por ejemplo, el caso de un jugador del equipo Genuine del Ceuta con graves dificultades de movilidad que, al entrar en el césped, logra jugar con normalidad gracias al apoyo constante de sus compañeros. Estas historias reflejan que la liga inclusiva de fútbol es, ante todo, una herramienta de transformación vital.

Muchos de estos jóvenes nunca habían viajado fuera de sus localidades ni se relacionaban con círculos ajenos a su entorno inmediato. Hoy, forman parte de la "familia Genuine", una red que también incluye a las familias, quienes han tejido una infraestructura de apoyo y acompañamiento esencial para el éxito de los desplazamientos por toda España.

Un ejemplo de valores para el fútbol de élite

De la Fuente fue firme al asegurar que la liga inclusiva de fútbol tiene mucho que enseñar al fútbol profesional de primera línea. "Muchos clubes llevan a sus primeras plantillas a entrenar con ellos porque el 'otro fútbol' tiene mucho que aprender de este", señaló. El respeto al rival y el compañerismo que se respira en cada jornada son lecciones de vida para los jugadores consagrados.

La cooperación entre el sector público, los clubes y las empresas privadas se perfila como el único camino para seguir creciendo. La directora defendió que las alianzas son fundamentales para avanzar en la inclusión real. Al fin y al cabo, el fútbol es pasión, y educar en valores desde la base —entrenadores, familias y jugadores— es la misión final de esta liga inclusiva de fútbol. El proyecto que nació de un sueño de dos jóvenes ha terminado por cambiar la vida de miles de personas, demostrando que en el deporte, como en la vida, el mayor triunfo es la participación de todos.

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