El número de inmigrantes en situación irregular se dispara en España

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Inmigrantes en situación irregular en España

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España ha vivido en los últimos años un fuerte incremento en el número de inmigrantes en situación irregular que residen en el país con esta situación. Según una nueva estimación publicada por Funcas, a 1 de enero de 2025 la cifra habría alcanzado las 840.000 personas, lo que supone un 17,2 % de la población extracomunitaria residente en el país. El dato contrasta con el panorama de 2017, cuando se contabilizaban unas 107.000 personas en situación irregular, apenas un 4,2 % de la población extranjera no comunitaria.

En solo ocho años, la diferencia es abrumadora: 733.000 personas más viven ahora sin papeles en España, lo que representa un aumento nunca visto en la última década.

Una diferencia muy grande con respecto a los inmigrantes en situación irregular

El estudio forma parte de las ‘Notas de Coyuntura Social’ que elabora Funcas, y advierte de un crecimiento que califican como “notable y sostenido” en el número de inmigrantes en situación irregular desde 2017. Dentro del grupo de extranjeros procedentes de países no comunitarios, el número de personas sin situación regular aumentó un 13 % entre 2017 y 2025.

Desde la fundación explican que este fenómeno responde al fuerte crecimiento del conjunto de población extranjera en España, especialmente la originaria de países extracomunitarios, que ha pasado de 2,5 millones en 2017 a casi 4,9 millones en 2025. Aunque el resto de nacionalidades también aumentaron, lo hicieron a un ritmo mucho más moderado. Como consecuencia, el 91 % de los residentes sin papeles en España pertenecen ahora a nacionalidades extracomunitarias.

Las cifras revelan un claro predominio de las nacionalidades latinoamericanas, que concentran cerca de 760.000 residentes irregulares. Dentro de este grupo, los colombianos encabezan la lista, con aproximadamente 290.000 personas, seguidos de los peruanos (110.000) y los hondureños (90.000).

A bastante distancia se encuentran los inmigrantes en situación irregular procedentes de África (50.000)Asia (15.000) y Europa no comunitaria (14.000). Estas diferencias reflejan también la evolución de los flujos migratorios, que en los últimos años se han intensificado especialmente desde América Latina debido a la búsqueda de oportunidades laborales y a los lazos lingüísticos y culturales con España.

El impacto de la reforma de la Ley de Extranjería

La cifra de 840.000 personas corresponde a un momento anterior a la reforma de la Ley de Extranjería, que entró en vigor en mayo de 2025. Esta modificación legal pretende flexibilizar los procesos de regularización, lo que podría ayudar a reducir el número de inmigrantes en situación irregular en los próximos años. Sin embargo, Funcas subraya que todavía es pronto para valorar los efectos reales de la reforma.

María Miyar, directora de Estudios Sociales de Funcas, señala que esta estimación vuelve a poner sobre la mesa las peculiaridades del modelo migratorio español, caracterizado por permitir que muchos inmigrantes pasen “largos periodos en la irregularidad antes de lograr su regularización administrativa”. Según Miyar, los periodos de aumento en la llegada de migrantes tienden a generar “grandes bolsas de personas en situación irregular”, como está ocurriendo actualmente.

El documento también contextualiza este fenómeno de los inmigrantes en situación irregular dentro de la historia reciente de las políticas migratorias españolas. Miyar recuerda que hasta 2005 se recurrió a regularizaciones extraordinarias para abarcar contingentes cercanos o superiores al millón de personas en situación irregular. Desde entonces, se confió en las figuras del arraigo laboral, social o familiar como una especie de regularización “continuada”, aunque estos mecanismos no han logrado evitar los repuntes de irregularidad en momentos de fuerte flujo migratorio.

Funcas critica en su informe la falta de una política migratoria planificada en España, donde no existe una estrategia clara sobre el volumen de inmigrantes que el país puede acoger ni sobre los perfiles laborales y educativos de quienes llegan.

Este modelo, afirman, ha estado vinculado a un crecimiento económico que no exige una alta cualificación, y que depende en buena medida de sectores de baja productividad y alta demanda de mano de obra.

Un llamado a planificar la inmigración

Ante este panorama, Funcas plantea la necesidad de repensar la estrategia migratoria nacional. Reclama medidas concretas que permitan regular mejor los flujos de entrada, integrarlas dentro de una estrategia global de crecimiento económico y productividad, y orientar la inmigración hacia sectores que realmente necesitan trabajadores, especialmente aquellos que requieren mayor formación o especialización.

El informe concluye que una política más planificada permitiría favorecer las llegadas regulares, reducir el tiempo que muchas personas pasan en la irregularidad y mejorar la integración social y laboral de los inmigrantes en situación irregular. Así se evitaría la acumulación de vulnerabilidad, se reforzaría su autonomía económica y se construiría un modelo migratorio más equitativo y sostenible.

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