Otro año que se repite la desoladora estampa de los peces muertos por el calentamiento de los océanos en el Mar Menor de Murcia, sin que nadie haga nada.
Un equipo del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha comprobado que una medusa mediterránea acabará sobreviviendo al cambio climático.
Un estudio reciente apunta que las pobres tortugas marinas tienen sus estómagos llenos de componentes nocivos por culpa de la contaminación marina a base de plásticos.
La cuenca del río Ebro es la única del mundo, junto con otras cuatro en Francia, que alberga ejemplares de la especie. España trabaja desde 2007 en la protección de la náyade auriculada a través de la Estrategia para su conservación.