La política vuelve a ponerse a favor del bienestar animal, esta vez en Reino Unido, donde también se ha prohibido el uso de correas de descargas eléctricas para perros.
Un reciente estudio de la Universidad de Kioto en Japón, ha demostrado que los perros son capaces de percibir cuándo hay personas que no tienen buenas intenciones hacia ellos o a sus dueños.