Las fuertes lluvias han provocado graves inundaciones en Nepal y China, con al menos 98 muertos y cientos de desaparecidos. En Nepal, unas 10.000 familias necesitan ayuda urgente.
Marruecos rechaza ayuda internacional después de un mortal terremoto con más de 2.800 muertes debido a preocupaciones de coordinación y tensiones políticas previas.