España no necesita plantar más árboles, sino cuidar mejor sus bosques existentes. La ciencia señala que un manejo adecuado aumenta la resiliencia frente a incendios, sequías y olas de calor, y mejora la capacidad de capturar carbono.
Un estudio internacional con participación española advierte que los bosques europeos podrían sufrir un 20 % más de daños por incendios, tormentas y plagas de insectos a finales de siglo.
El grupo ecologista Eguzki ha presentado alegaciones a la Norma Foral de Montes de Bizkaia por consolidar un modelo forestal intensivo que, según advierten, degrada suelos, ríos y ecosistemas con el apoyo de fondos públicos.
Un estudio internacional liderado por la Universidad de Leeds revela que los bosques tropicales pueden regenerarse dos veces más rápido cuando el suelo contiene suficiente nitrógeno, un nutriente esencial para el crecimiento de los árboles.
En 2025, el noroeste de España concentró más de la mitad de la superficie quemada en Europa, con cerca de 540.000 hectáreas afectadas, pese a representar solo el 2 % del territorio comunitario.