Las ostras pueden ser aliadas clave contra el calentamiento global. Estos moluscos limpian el agua, absorben carbono y ayudan a restaurar ecosistemas costeros.
Un amplio estudio internacional revela que las montañas se calientan 0,21 °C por siglo más rápido que las tierras bajas, lo que provoca un notable cambio de nieve a lluvia.
En 2025, el calentamiento global rompió récords históricos, con olas de calor y océanos acidificados. Sin embargo, la conservación permitió recuperar linces y águilas, demostrando esperanza frente a la crisis climática.
Según Naciones Unidas, la demanda mundial de refrigeración se triplicará para 2050 debido al aumento de las temperaturas, la población y el acceso a equipos de aire acondicionado.
La ONU advierte que los planes actuales de reducción de emisiones solo lograrán un recorte del 10 % para 2035, muy lejos de lo necesario para frenar el calentamiento global y cumplir los objetivos del Acuerdo de París.
La crisis climática está acelerando el calentamiento global y debilitando la capacidad de bosques, suelos y océanos para absorber CO₂, lo que agrava sus efectos.