Cómo detectar a tiempo el malestar emocional en niños y adolescentes

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Charla de AFES Salud Mental Murcia.

Lectura fácil

La ansiedad, el aislamiento social, las conductas autolesivas o el acoso escolar ya no representan problemas excepcionales entre los niños y adolescentes. Estas preocupantes realidades clínicas aparecen cada vez a edades más tempranas y, cuando no se detectan a tiempo, pueden condicionar gravemente el desarrollo de los menores durante muchos años. Consciente de esta dura realidad, la asociación AFES Salud Mental Murcia ha puesto en marcha un pionero programa de intervención que traslada la atención psicológica especializada directamente a los propios centros educativos de la región, buscando intervenir activamente antes de que este malestar emocional se cronifique.

Gracias al firme respaldo recibido en la XIII Convocatoria de Ayudas a Proyectos de Acción Social de la Fundación Mutua Madrileña, la entidad desarrolla un proyecto integral que combina charlas de promoción de la salud mental, atención terapéutica individualizada a menores vulnerables y una formación específica dirigida al cuerpo docente. El objetivo es doble: prevenir eficazmente la aparición de trastornos y ofrecer un acompañamiento clínico especializado a aquellos estudiantes que ya presentan serias dificultades cotidianas.

Una respuesta asistencial ante la alarmante falta de recursos preventivos públicos

Esta iniciativa surge como respuesta directa y urgente ante el notable incremento de los problemas psicológicos registrados entre la población infanto-juvenil de la Región de Murcia. Y es que, tal como explican desde AFES Salud Mental Murcia, la gran mayoría de los trastornos comienzan antes de los 14 años, evidenciando que la ansiedad, la depresión o los problemas de conducta están cada vez más presentes en el ecosistema de las aulas de nuestro país.

A esta problemática se suma que los recursos públicos disponibles en la sanidad no siempre consiguen cubrir todas las necesidades existentes, especialmente en el ámbito preventivo. Por ello, la entidad decidió crear un servicio especializado enfocado en menores que complementa la atención tradicional prestada desde los Centros de Salud Mental de la red pública, combinando el trabajo psicológico y la intervención social.

Detección precoz y abordaje terapéutico del malestar emocional en los centros escolares

Aunque una parte de las derivaciones proceden de los equipos de orientación de los colegios, también llegan menores remitidos desde los servicios sanitarios o por iniciativa de sus familias. En las aulas, los profesionales detectan síntomas como cuadros de ansiedad, aislamiento, tristeza persistente, baja tolerancia a la frustración o problemas conductuales que afectan tanto al bienestar como al rendimiento académico global. Esta sintomatología alimenta un profundo malestar emocional que dificulta su desarrollo diario de forma evidente.

Entre las situaciones que suscitan mayor preocupación destaca el aumento de las conductas autolesivas desde la pandemia. Asimismo, resultan frecuentes los casos relacionados con el acoso escolar y el ciberbullying, así como los conflictos derivados de la impulsividad o de carencias en el desarrollo socioemocional. Ante esto, los psicólogos insisten en manejar con cautela el término trastorno en la infancia, prefiriendo definir inicialmente estas situaciones complejas bajo el concepto de malestar emocional para evitar etiquetados perjudiciales.

El papel protagonista de las familias y la formación del profesorado

La intervención temprana resulta decisiva en estas etapas del ciclo vital porque permite actuar de manera eficaz cuando el desarrollo psicológico todavía se encuentra en plena construcción. El principal lema que defienden los terapeutas de la entidad es transmitir al menor que su sufrimiento importa y merece ser escuchado. Al mismo tiempo, los especialistas trabajan con las familias para proporcionarles herramientas que les ayuden a comprender mejor los procesos internos de sus hijos, derribando falsas creencias y mitos sobre el origen de cualquier malestar emocional juvenil.

Por otro lado, el proyecto de la entidad otorga un rol protagonista al profesorado de los centros. Los docentes reciben formación específica para identificar tempranamente las señales de alerta invisibles, actuar ante las primeras manifestaciones de malestar emocional en clase y activar los protocolos de derivación institucionales adecuados. Además, los profesores participan activamente en el seguimiento continuo de cada caso de forma coordinada.

Ampliación de la cobertura territorial y los desafíos futuros en la Región

El respaldo económico de la Fundación Mutua Madrileña ha supuesto un punto de inflexión para el crecimiento del programa. Aunque la asociación desarrollaba este servicio asistencial desde los años 2000 con recursos propios, el pasado año 2025 fue el primer ejercicio con financiación externa para fortalecer la estructura del proyecto. Gracias a esta alianza, se han ampliado las actuaciones en el territorio, extendiendo la difusión del programa a un total de 19 centros educativos, 15 centros sanitarios y ocho centros de servicios sociales de la Región de Murcia.

Como resultado de esta expansión, la entidad ha recibido 45 demandas formales de atención, logrando acoger a todas las familias solicitantes y diseñando planes de intervención individualizados para los menores incorporados. No obstante, todavía persisten grandes desafíos, dado que el estigma social sigue dificultando que muchos padres soliciten ayuda a tiempo para atajar el malestar emocional de sus hijos. Para solucionar esto, defienden incrementar los recursos especializados y potenciar la prevención, garantizando que ningún adolescente tenga que afrontar el sufrimiento en silencio.

Añadir nuevo comentario