El aumento de las temperaturas oceánicas sigue causando estragos, no dejando crecer a las larvas coralinas que se encuentran bajo sus aguas y que sirven de mucho sustento a la biodiversidad marina.
La financiación climática de parte de los países ricos a los países vulnerables sigue sin llegar y la infancia es el principal objetivo que se queda totalmente vulnerable y sufriendo los graves estragos.
Durante este siglo el calentamiento global acabará superando los límites, ya que los planes climáticos nacionales no han sido muy boyantes por parte de los gobiernos mundiales.