Cómo influye la maternidad en las deportistas de élite, según una experta en medicina deportiva

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Mujeres deportistas de élite

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El ciclo menstrual, los tratamientos de fertilidad y la maternidad plantean desafíos específicos para las deportistas de élite. Especialistas en medicina deportiva destacan la importancia de adaptar entrenamientos, cuidar la salud hormonal y ofrecer medidas de conciliación que permitan compatibilizar el máximo rendimiento competitivo con los proyectos personales y familiares.

El impacto de las hormonas en el rendimiento deportivo

El ciclo menstrual influye de forma directa en el rendimiento físico, la recuperación y la salud de las mujeres que compiten al máximo nivel. Las variaciones hormonales, especialmente de estrógenos y progesterona, pueden afectar a la energía, la fuerza muscular y la percepción del esfuerzo.

Según Teresa Gaztañaga, especialista en medicina de la educación física y el deporte y vocal de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (Semed), el sistema endocrino condiciona el funcionamiento del organismo de manera individual, dependiendo de la sensibilidad de cada persona a distintos factores externos.

Durante la fase menstrual, cuando los niveles hormonales son más bajos, es habitual experimentar cansancio o una menor capacidad de recuperación. Sin embargo, la actividad física moderada puede contribuir a aliviar molestias gracias a la liberación de endorfinas.

En la fase folicular, el aumento progresivo de estrógenos suele traducirse en una mayor sensación de energía, lo que favorece los entrenamientos de intensidad y fuerza.

Por otro lado, la ovulación representa, para muchas mujeres, el momento de mejor rendimiento, mientras que en la fase lútea pueden aparecer síntomas como fatiga, retención de líquidos o cambios en el estado de ánimo.

Cuando el deporte altera el equilibrio hormonal

La exigencia de la competición también puede afectar al propio sistema hormonal. Las deportistas de élite están sometidas a cargas físicas y psicológicas elevadas que, en algunos casos, pueden provocar alteraciones menstruales.

Ante cualquier irregularidad, los especialistas recomiendan una evaluación completa en la que participen médicos deportivos, entrenadores, endocrinólogos, ginecólogos y psicólogos.

Entre las posibles causas de estos trastornos se encuentran el estrés, los déficits nutricionales, el síndrome de deficiencia energética, el síndrome de ovario poliquístico o incluso problemas relacionados con la salud ósea. En muchos casos, la corrección de hábitos alimentarios y la reducción de factores de estrés permiten recuperar la normalidad.

No obstante, cuando aparece una amenorrea prolongada, puede ser necesario recurrir a tratamientos hormonales para proteger la salud de la mujer y evitar consecuencias a largo plazo.

La congelación de óvulos como alternativa

La planificación de la maternidad es una cuestión cada vez más presente entre las deportistas de élite. La posibilidad de congelar óvulos permite preservar la fertilidad y retrasar la maternidad sin perder la calidad ovárica correspondiente al momento en que se realiza el procedimiento.

Este tratamiento requiere una estimulación hormonal que puede durar entre diez y quince días. Durante ese periodo es necesario adaptar los entrenamientos y evitar, siempre que sea posible, que coincida con momentos de máxima exigencia competitiva.

Asimismo, las atletas profesionales pueden experimentar efectos como retención de líquidos o aumento del tamaño de los ovarios, factores que obligan a modificar determinadas rutinas deportivas para priorizar la salud.

El regreso a la competición tras la maternidad en las deportistas de élite

Cada vez son más las deportistas de élite que demuestran que la maternidad no supone el final de una carrera deportiva. Figuras como Serena Williams, Ana Peleteiro u Ona Carbonell han regresado con éxito a la competición después de ser madres.

La vuelta requiere una recuperación física adecuada y una planificación específica según la disciplina practicada. Los riesgos y necesidades no son los mismos en deportes de contacto que en disciplinas como el atletismo o la natación. Además, el acompañamiento psicológico desempeña un papel fundamental durante el proceso.

Para las deportistas de élite, recuperar el nivel competitivo implica afrontar meses de adaptación física y emocional. Por ello, especialistas y entidades deportivas coinciden en que facilitar la conciliación y ofrecer recursos de apoyo es clave para que las deportistas de élite puedan desarrollar su carrera sin renunciar a la maternidad.

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