Según el doctor Eduard Estivill, especialista en medicina del sueño, los horarios de desayuno, comida y cena son determinantes para la calidad del descanso nocturno.
El 80% de los españoles ha sufrido estrés durante el último año y más del 20% lo padece con frecuencia. Esta situación afecta especialmente al descanso: el 58,6% tiene problemas ocasionales para dormir y el 24,3% los sufre habitualmente.
El jet lag altera el reloj biológico y puede afectar al organismo más allá del sueño. Investigadores del CNIO estudian si estos desajustes prolongados pueden influir en procesos relacionados con el desarrollo del cáncer.
Tener televisión en el dormitorio puede afectar al descanso. Las pantallas, la luz y los sonidos mantienen al cerebro activo y dificultan dormir bien. Los expertos recomiendan crear un ambiente tranquilo y evitar los dispositivos antes de acostarse para mejorar la calidad del sueño.