Dormir correctamente es clave para la piel. Un sueño profundo y un entorno limpio permiten regeneración celular, reducen signos de envejecimiento y fortalecen la salud integral, más allá de cosméticos.
Dormir la primera noche en un lugar nuevo suele ser más difícil de lo normal. Este fenómeno, llamado efecto de la primera noche, se debe a que el cerebro permanece más alerta en entornos desconocidos, lo que puede causar insomnio.
Dormir durante el embarazo puede ser complicado debido a los cambios hormonales, el crecimiento de la barriga y las molestias físicas. Las necesidades de sueño varían según el trimestre.
Una investigación canadiense relaciona la intolerancia a la lactosa con la aparición de pesadillas y mala calidad del sueño, especialmente tras consumir lácteos como el queso.