Un ordenador lento no siempre está obsoleto. Muchas veces puede recuperarse con mejoras como más memoria, un disco SSD o una limpieza. También puede reutilizarse para tareas básicas o como centro multimedia.
El Internet de las Cosas (IoT) es una tecnología que permite conectar objetos cotidianos a internet. Para hacer frente a estos riesgos, la Unión Europea ha aprobado la norma EN 18031, que entra en vigor el 1 de agosto.