Más de 100 personas participarán en la grabación de aves y murciélagos para investigar el impacto del eclipse

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Estudio de eclipse y especies

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Una red de más de 100 investigadores y voluntarios instalará grabadoras en más de 300 puntos de España y Portugal para estudiar cómo reaccionan aves y murciélagos al eclipse total de Sol. El proyecto Ecoeclipse analizará los cambios en la actividad de la fauna y el efecto de la contaminación lumínica durante este singular fenómeno astronómico.

Una gran investigación sobre la fauna durante el eclipse solar

Más de un centenar de investigadores, especialistas en naturaleza y voluntarios participarán en un ambicioso estudio para analizar cómo reaccionan aves y murciélagos ante el eclipse total de Sol que podrá observarse el próximo miércoles. La iniciativa, llamada Ecoeclipse, desplegará una amplia red de grabación acústica en más de 300 puntos repartidos entre España y Portugal.

El proyecto está coordinado por la investigadora Irene Mendoza, de la Universidad de Sevilla, y por Airam Rodríguez, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Para llevar a cabo el estudio se utilizarán grabadoras autónomas capaces de registrar el paisaje sonoro de manera continua sin necesidad de presencia humana.

Estos dispositivos se instalarán en espacios naturales, zonas rurales, ciudades e incluso lugares con elevados niveles de iluminación artificial. Gracias a ello, los científicos podrán comprobar si las respuestas de la fauna son diferentes según el entorno en el que se produzca el fenómeno. Las grabaciones comenzarán dos días antes del fenómeno, continuarán durante la jornada y seguirán durante las dos jornadas posteriores.

Qué esperan encontrar los científicos

Uno de los principales objetivos es averiguar cómo afecta este oscurecimiento repentino a los animales. Los expertos consideran que puede funcionar como un experimento natural único, ya que durante unos minutos el día adquiere condiciones similares a las de la noche.Los investigadores creen que algunas aves podrían reducir o detener sus cantos cuando disminuya la luminosidad.

En el caso de los murciélagos, cuya actividad suele desarrollarse al anochecer, se espera que puedan mostrar una respuesta más evidente y comenzar sus desplazamientos antes de lo habitual durante el fenómeno.

Aunque existen estudios previos sobre fenómenos similares, los responsables de Ecoeclipse consideran que la sucesión de eclipses visibles desde España en los próximos años ofrece una oportunidad excepcional para ampliar el conocimiento sobre este campo.

La influencia de la luz artificial

Otra de las preguntas que intenta responder el proyecto es si la contaminación lumínica modifica la reacción de los animales. Para ello se compararán los registros obtenidos en parques naturales y zonas poco alteradas con los procedentes de áreas urbanas e industrializadas.

Los científicos quieren saber si las especies acostumbradas a convivir con abundante iluminación nocturna perciben de manera distinta los cambios de luz provocados por el eclipse. Los resultados podrían ayudar a comprender mejor el impacto de las luces artificiales sobre los ecosistemas.

Un fenómeno que también se escucha

Además de su interés astronómico, el eclipse permitirá observar cómo cambia el entorno en cuestión de minutos. En algunas zonas, especialmente del noroeste peninsular, la reaparición del Sol tras la fase máxima podría generar una especie de “segundo amanecer”, con aves retomando su actividad vocal.

Los responsables del proyecto animan a la población a disfrutar del eclipse desde espacios tranquilos y en contacto con la naturaleza. Según explican, el fenómeno no solo se ve en el cielo: también puede sentirse en la temperatura y escucharse en los sonidos que emiten los animales cuando el fenómeno transforma brevemente el día en oscuridad.

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