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La madrugada del viernes volverá a convertirse en una cita destacada para quienes disfrutan observando el cielo. Un eclipse lunar parcial será visible desde toda España y podrá contemplarse sin necesidad de utilizar instrumentos especiales ni protección para la vista, según la información difundida por el Observatorio Astronómico Nacional y el Instituto Geográfico Nacional (IGN).
Se trata de uno de los acontecimientos astronómicos más llamativos del año, ya que una parte muy importante del disco lunar quedará cubierta por la sombra de la Tierra. Aunque el eclipse lunar no llegará a ser total, su intensidad hará que la Luna aparezca notablemente oscurecida durante varios minutos y, en determinadas fases, pueda mostrar tonalidades rojizas o anaranjadas.
Horarios del eclipse en la España peninsular y Baleares
El desarrollo del fenómeno seguirá una secuencia perfectamente calculada por los astrónomos. El primer contacto tendrá lugar a las 03.23 horas, cuando la Luna entre en la penumbra terrestre, la zona exterior de la sombra proyectada por nuestro planeta.
Más de una hora después, a las 04.33 horas, comenzará la fase parcial, momento en el que la umbra, la región más oscura de la sombra terrestre, empezará a cubrir de forma visible la superficie lunar. El instante de mayor intensidad llegará a las 06.12 horas, cuando el eclipse alcance su máxima ocultación.
Posteriormente, la sombra irá retirándose progresivamente. La fase parcial concluirá a las 07.51 horas, mientras que el fenómeno finalizará por completo a las 09.01 horas, cuando la Luna abandone definitivamente la penumbra.
Estos horarios corresponden a la España peninsular y Baleares y han sido calculados por el IGN a través del Observatorio Astronómico Nacional.
¿Por qué se produce un eclipse lunar?
Un eclipse de Luna ocurre cuando la Tierra se coloca exactamente entre el Sol y la Luna. Al alinearse los tres cuerpos celestes, nuestro planeta proyecta su sombra sobre su satélite natural, ocultando parte o la totalidad de su superficie iluminada.
En esta ocasión, la Luna penetrará profundamente en la umbra terrestre, alcanzando una magnitud aproximada de 0,93. Este valor indica que cerca del 93 % del diámetro lunar quedará inmerso en la sombra más intensa durante el momento culminante del eclipse lunar, lo que provocará una imagen especialmente espectacular desde numerosos puntos del planeta.
A diferencia de un eclipse total, una pequeña franja del borde lunar permanecerá iluminada directamente por la luz solar, razón por la que el satélite no desaparecerá completamente del cielo.
Aunque el eclipse podrá observarse desde todo el territorio nacional, las condiciones variarán en función de la ubicación geográfica debido a la hora del ocaso de la Luna.
En el centro y el este peninsular, además de Baleares y Melilla, el satélite se ocultará bajo el horizonte antes de que concluya la fase parcial. Esto significa que los observadores de estas zonas podrán disfrutar del eclipse, aunque no llegarán a presenciar su desenlace completo.
En cambio, quienes se encuentren en el oeste de la Península, así como en Canarias y Ceuta, tendrán una posición más favorable. Desde estos territorios será posible seguir prácticamente toda la fase parcial antes de que la Luna se ponga, ofreciendo una experiencia de observación mucho más completa.
Observación segura sin protección ocular
Uno de los aspectos más importantes de este fenómeno es que no entraña ningún riesgo para la vista. A diferencia de los eclipses solares, observar un eclipse lunar puede hacerse directamente, sin filtros ni gafas especiales.
La contemplación a simple vista permite apreciar perfectamente cómo la sombra terrestre avanza lentamente sobre el disco lunar. No obstante, el uso de prismáticos o de un telescopio puede enriquecer la experiencia, ya que facilita distinguir con mayor nitidez el límite entre las zonas iluminadas y las oscurecidas, así como los detalles del relieve de la superficie lunar.
Además, el Observatorio Astronómico Nacional ofrece a la ciudadanía mapas de visibilidad, horarios específicos por provincias y abundante información técnica para facilitar el seguimiento del evento desde cualquier punto del país.
La NASA ha calificado este acontecimiento como un eclipse lunar parcial profundo, ya que será visible desde amplias regiones de Europa, África y América y presentará una cobertura muy significativa de la Luna.
Aunque no alcanzará la totalidad, existe la posibilidad de que parte de la superficie lunar adquiera un color rojizo o anaranjado. Este efecto no se debe a que la Luna emita una luz diferente, sino a la forma en que la atmósfera terrestre modifica la luz solar.
Cuando los rayos del Sol atraviesan la atmósfera antes de llegar a la Luna, los colores azules se dispersan con mayor facilidad, mientras que predominan las longitudes de onda rojas y anaranjadas. Esa luz filtrada ilumina tenuemente la superficie lunar y genera los característicos tonos cálidos asociados a muchos eclipses. Es exactamente el mismo principio físico que explica los colores intensos de los amaneceres y atardeceres vistos desde la Tierra.
Los próximos eclipses visibles desde España
Los eclipses de Luna y de Sol son fenómenos relativamente habituales. Según el Observatorio Astronómico Nacional, cada año se producen entre cuatro y siete eclipses en total, aunque su visibilidad depende de la posición desde la que se observen.
El último eclipse lunar total tuvo lugar el 3 de marzo, pero la fase de totalidad no pudo contemplarse desde España porque la Luna ya se encontraba bajo el horizonte. Tras el eclipse parcial de esta madrugada, los siguientes eventos visibles desde el país serán principalmente de tipo penumbral y parcial. Para disfrutar de un nuevo eclipse total de Luna claramente observable desde España habrá que esperar hasta finales de 2028 y comienzos de 2029, cuando el cielo volverá a ofrecer uno de sus espectáculos más esperados.
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