La ESA y la Comisión Europea han incorporado un tercer satélite a la misión Copernicus para mejorar el monitoreo de las emisiones de CO2 y metano de origen humano.
España, junto con Portugal, desarrollará la Constelación Atlántica, un proyecto de 16 satélites que mejorará la gestión de emergencias y desastres naturales.
La acumulación de basura espacial amenaza la seguridad y la exploración espacial, por lo que se ha desarrollado una tecnología para recolectar y eliminar satélites inactivos.
La tecnología satelital monitoriza el crecimiento de las masas forestales y el avance de los trabajos en la zona, para prevenir y proteger los bosques contra incendios.