Un estudio muestra que el aumento del dióxido de carbono en la atmósfera enfría la ionosfera y modifica su comportamiento. Estos cambios pueden alterar las comunicaciones por radio y afectar las órbitas de los satélites.
Las tormentas solares son fenómenos raros pero muy peligrosos para la tecnología. Pueden afectar satélites, redes eléctricas y sistemas de comunicación, causando graves problemas en la vida diaria.
Sateliot ha desarrollado junto a la Agencia Espacial Europea el proyecto FreeGNSSNetwork, que permite conectar dispositivos IoT directamente con satélites sin depender del GPS.
La ESA y la Comisión Europea han incorporado un tercer satélite a la misión Copernicus para mejorar el monitoreo de las emisiones de CO2 y metano de origen humano.
España, junto con Portugal, desarrollará la Constelación Atlántica, un proyecto de 16 satélites que mejorará la gestión de emergencias y desastres naturales.