El año pasado, unos doce millones de mujeres en 115 países de renta baja y media perdieron el acceso a los servicios de control de la natalidad a causa de la desviación de los recursos y la atención sanitaria a la emergencia del coronavirus.
España es el segundo país de la UE cuyas mujeres tardan más en dar a luz a su primer hijo, con una media de 31,1 años en 2019, empatada con Luxemburgo y solo superada por Italia.
La Sanidad española solo asiste a nacimientos en hospitales. El temor de acudir a un hospital durante la crisis pandémica por el riesgo de contagio ha generado un aumento en el interés por dar a luz en casa.
Las técnicas de Reproducción Asistida ayudan a mujeres y hombres que no pueden fecundar de manera natural o que son estériles y que quieren experimentar la maternidad y paternidad de manera biológica.