Los nuevos planes climáticos presentados ante la ONU en la COP30 proyectan una reducción de solo el 12 % de las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero para 2035.
Las emisiones CO2 mundiales procedentes de la quema de combustibles fósiles -petróleo, gas y carbón- alcanzarán este año un nuevo máximo histórico al llegar al récord de 38.100 millones de toneladas, un 1,1 % más que en 2024.