El teletrabajo es una modalidad cada vez más habitual, especialmente durante el verano. Para trabajar de forma cómoda y eficiente, es importante disponer de un espacio adecuado, bien organizado y adaptado a las necesidades de cada persona.
El Grupo de Consultoría Autista (GCA) del Proyecto Rumbo promueve la creación de "salas de baja estimulación sensorial" o 'espacios de la calma' para ayudar a las personas con autismo.