Este evento destaca por su compromiso con la sostenibilidad, la innovación tecnológica y el uso de vehículos eléctricos, atrayendo a una audiencia diversa y promoviendo la reducción de la huella de carbono.
La última mujer que compitió en un gran premio de Fórmula 1 fue Giovanna Amati en 1992, aunque ni siquiera pudo clasificarse para formar parte de la parrilla.