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Un estudio científico analiza cómo cambia el impacto de la fruta en la salud según se consuma entera, en zumo o en batido y encuentra resultados que cuestionan algunas ideas habituales sobre la alimentación saludable.
El consumo de la fruta influye en las enfermedades no transmisibles
Las enfermedades no transmisibles, como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, los problemas respiratorios y la diabetes, causan más de 40 millones de muertes cada año en el mundo. Por eso, la alimentación y otros hábitos diarios ocupan un lugar importante en la prevención de estos problemas.
Un estudio publicado en Frontiers in Nutrition ha analizado una cuestión concreta: no solo importa qué alimentos se comen, sino también de qué manera se consumen. Los investigadores han comparado la fruta entera con los zumos y los batidos para comprobar si existen diferencias relacionadas con la salud.
El trabajo contó con más de 400 participantes. Los dividieron en cuatro grupos según sus hábitos. Un grupo tenía un consumo bajo de fruta, mientras que los demás tomaban principalmente zumos, batidos o piezas enteras.
Los batidos ofrecen resultados llamativos
Los investigadores pensaban al principio que comer las piezas completas sería siempre la opción más saludable. Sin embargo, los resultados fueron distintos. El grupo que tomaba batidos apareció relacionado con los mejores resultados generales de salud.
Una posible explicación está en la preparación. Al triturar la fruta, se rompen parte de sus paredes celulares, pero la fibra permanece. Puede facilitar el aprovechamiento de carotenoides y polifenoles. Conserva también vitamina C y folato.
Además, los batidos pueden aportar una mayor sensación de saciedad que los zumos. Esto se debe, en parte, a que conservan más fibra. Por el contrario, los zumos eliminan gran parte de este componente y permiten que los azúcares lleguen al organismo con mayor rapidez.
Los zumos presentan más señales negativas
El estudio encontró que las personas que tomaban zumos presentaban algunos resultados menos favorables. En este grupo fueron más frecuentes los niveles altos de colesterol y la diabetes. Registraron menor energía y peor calidad del sueño.
Los investigadores observaron además que quienes bebían zumos mostraban más problemas relacionados con la salud mental. Su índice de masa corporal medio también era más alto que el de las personas que consumían con mayor frecuencia piezas sólidas o batidos.
Otro dato llamativo es que el grupo que comía fruta entera obtuvo los peores resultados generales de salud. Sin embargo, los autores señalan que estos datos no permiten afirmar que una determinada forma de consumo sea la causa directa de una mejor o peor salud.
Nuevas investigaciones para cuidar nuestro organismo
El estudio analiza asociaciones entre los hábitos de alimentación y diferentes indicadores. Por eso, hacen falta nuevas investigaciones para conocer mejor los mecanismos que pueden explicar estas diferencias.
La preparación también puede influir en la cantidad de fibra, la saciedad y la velocidad con la que el organismo recibe los azúcares. Por ahora, esta investigación aporta una conclusión especialmente interesante: tomar fruta triturada podría tener algunas ventajas frente al zumo, aunque todavía no existe una respuesta definitiva sobre cuál es la mejor opción para todas las personas por igual.
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