Donald Trump elevó la tensión con España al anunciar en la cumbre de la OTAN su intención de cortar las relaciones comerciales con el país, argumentando su desacuerdo con la política española de defensa.
Estados Unidos insiste en que España debe aumentar su gasto en defensa al 5 % del PIB, sin excepciones. Pedro Sánchez mantiene que España solo llegará al 2 %, defendiendo el Estado del bienestar.
La mayoría rechaza subir impuestos para gasto en defensa, pero apoya aumentos para sanidad. Perciben estabilidad personal, aunque ven la economía nacional en deterioro.