El Langui y Desirée Vila presentan en Málaga un canto a la superación con el documental ‘Ganas de vivir’

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El Langui, la izquierda y Desirée Vila, a la derecha

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El Festival de Málaga acoge el estreno de Ganas de vivir, un documental que nace con una aspiración clara: transformar la mirada social sobre la discapacidad y mostrar historias capaces de inspirar procesos de superación. Detrás del proyecto está el actor, músico y director Juan Manuel Montilla, El Langui, junto a la atleta paralímpica Desirée Vila, protagonista de una historia que combina dolor, fortaleza y esperanza.

El documental quiere servir como altavoz para la inclusión

En una entrevista concedida a Servimedia, tanto El Langui como Vila coincidieron en que el documental busca ser mucho más que un retrato personal. Según explicó el director, uno de los principales objetivos del largometraje es visibilizar e impulsar ejemplos que ayuden a cambiar la percepción social sobre la discapacidad y contribuyan a avanzar hacia una verdadera inclusión.

“La historia de Desirée es un ejemplo de cómo se puede transformar el dolor en impulso”, afirmó El Langui. “No se trata de hablar de discapacidad como límite, sino como punto de partida para una nueva forma de entender la vida”.

La película, que inicia en Málaga su recorrido público antes de llegar a las salas, pone el foco en personas que, como la joven atleta gallega, han tenido que reinventarse tras vivir situaciones extremas. En ese proceso, el documental busca mostrar autenticidad, sin artificios ni discursos prefabricados. “Coloco la cámara donde siento verdad”, aclaró su director, convencido de que la sinceridad es el mejor motor para inspirar al espectador.

Desirée Vila: del dolor a la transformación

La historia de Desirée Vila conmueve por su fuerza y naturalidad. A los 16 años, una negligencia médica tras una fractura en la pierna cambió su vida para siempre: la amputación de su pierna derecha la obligó a reconstruir su identidad y su futuro. Hoy, a los 27, es atleta paralímpica, embajadora de inclusión y activista por los derechos de las personas con discapacidad.

“La palabra es transformación”, explica Vila al hablar de su recorrido. “He aprendido a convertir una situación complicada en una oportunidad”.
En Ganas de vivir, el público podrá acompañarla en ese proceso de aceptación: desde la adolescente que no soportaba mirarse al espejo hasta la mujer que hoy combina su prótesis con su ropa y la convierte en parte de su identidad y su estilo. “He llegado a jugar con los colores, con la moda, con lo que antes me parecía negativo. Eso también es empoderamiento”, señala.

Más allá del deporte, Vila insiste en la necesidad de acceso al empleo y participación plena para las personas con discapacidad. “Hablamos de trabajo, de inclusión social, de romper barreras mentales”, comenta, recordando su implicación en proyectos que promueven la igualdad de oportunidades.

Un mensaje que trasciende la discapacidad

Uno de los aspectos más destacados del documental es su capacidad para conectar con cualquier persona, tenga o no discapacidad. El Langui lo resume así: “No hace falta vivir una amputación para sentirte bloqueado. La vida te pone obstáculos de muchas formas y la historia de Desi puede ayudarte a enfrentarlos”.

Esa conexión universal se refuerza con la participación de figuras muy reconocidas, como Dani Rovira, el exseleccionador nacional Vicente del Bosque o la exgimnasta olímpica Almudena Cid, además de personas anónimas que comparten su testimonio sobre la inclusión desde diferentes perspectivas. El director destaca que la experiencia de rodar el documental ha sido transformadora también para el propio equipo. “Algunos compañeros me dijeron después que el proyecto les ayudó a replantearse cosas personales. Y eso, para mí, ya es un éxito”.

El valor de la verdad y la salud mental

La película no elude los momentos difíciles. Vila reconoce que tras la amputación necesitó apoyo psicológico y que fue esencial aprender a hablar de salud mental sin tabúes. “No todo es ‘happy flower’. Hay etapas en las que se sufre mucho. Lo importante es poder contarlo sin miedo”.

Esa sinceridad, mezclada con el tono esperanzador del documental, busca derribar el positivismo superficial para mostrar una fortaleza más realista: la que nace de aceptar la vulnerabilidad como parte del proceso de crecimiento.

El estreno en el Festival de Málaga, en su 29 edición, tiene un significado especial para ambos protagonistas. El Langui lo define como “un subidón”, convencido de que el certamen andaluz es “un trampolín al que muchos cineastas aspiran”.

Para Desirée Vila, además, el regreso a Málaga tiene valor simbólico: parte del rodaje se realizó en la ciudad, por lo que estrenar allí supone cerrar un círculo. “Fue donde empezó todo. Ahora, volver con la película terminada es como completar el viaje”, celebra emocionada.

Inspirar sin adoctrinar

Ganas de vivir no busca dar lecciones, sino posibilidades. Desde su título hasta su tono, la obra apela a la emoción sin recurrir a la lástima, apostando por la empatía, la autenticidad y la diversidad. En palabras de El Langui, el objetivo final es “dejar una huella que inspire, no que compadezca”.

El documental se presenta así como una invitación a mirar la diferencia con naturalidad, a reconocer la fuerza que puede nacer del dolor y, sobre todo, a celebrar la vida en todas sus formas. Porque, como resume Desirée Vila, “cada cuerpo es distinto, pero todos son válidos”.

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