Las siete especies de escorpiones presentes en España y cómo afectan sus picaduras

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Tipos de escorpiones y aparición

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La subida de las temperaturas trae consigo la aparición de numerosos animales habituales del verano, entre ellos los escorpiones. Aunque su presencia genera inquietud en muchas personas, las especies que viven en España apenas representan un peligro grave y forman parte del equilibrio natural de distintos ecosistemas del país.

La llegada del calor favorece la aparición de los escorpiones

Con la llegada del calor, aumenta también la presencia de pequeños arácnidos en distintos puntos de España. Entre ellos destacan los escorpiones, animales que suelen generar temor por su aspecto y por la fama que arrastran desde hace décadas.

 Aunque muchas personas creen que representan un gran peligro, lo cierto es que las especies presentes en territorio español apenas provocan incidentes graves.

En España habitan varias clases diferentes de estos animales, repartidas entre la Península, Baleares y Canarias. Algunas son autóctonas y otras han llegado desde otros países debido al transporte de mercancías o al cambio climático.

Dónde viven y cuándo son más activos

La variedad más común es el conocido alacrán amarillo, frecuente en regiones mediterráneas y zonas del sur peninsular. Este animal suele refugiarse bajo piedras, en muros antiguos o entre grietas donde encuentra humedad y protección frente al sol. También existen variedades de color más oscuro, habituales en espacios húmedos y con abundante vegetación.

Durante el invierno, estos animales permanecen ocultos e inactivos para protegerse de las bajas temperaturas. Es en primavera y verano cuando recuperan su actividad, especialmente al anochecer. Por esa razón, los encuentros con escorpiones aumentan en los meses más calurosos del año, sobre todo en áreas rurales.

A pesar de su mala reputación, las especies españolas no poseen un veneno comparable al de otros ejemplares presentes en regiones tropicales o desérticas. Las picaduras suelen provocar dolor intenso, inflamación y molestias localizadas, aunque normalmente desaparecen al cabo de uno o dos días sin dejar secuelas importantes.

Los especialistas recuerdan que las reacciones más fuertes suelen darse en niños pequeños, personas mayores o individuos con alergias. En esos casos, conviene acudir a un centro médico para recibir valoración profesional. Aun así, la mayoría de las incidencias relacionadas con escorpiones se resuelven sin complicaciones graves.

Un papel importante en la naturaleza

En los últimos años, investigadores y naturalistas han insistido en la importancia de conservar estas especies, ya que desempeñan una función esencial en el control de insectos y otros pequeños invertebrados. Aunque continúan despertando miedo, los escorpiones forman parte de la biodiversidad española y rara vez representan un riesgo serio para las personas.

Además, los científicos señalan que la presencia de escorpiones puede servir como indicador del estado ambiental de determinadas zonas naturales.

Por ello, los expertos recomiendan conocer mejor a estos animales y aprender a convivir con ellos de forma segura durante los meses de más calor.

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