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La Feria del Libro de Madrid ha vuelto a poner el foco en la accesibilidad con una iniciativa destinada a acercar el evento a las personas ciegas y con discapacidad visual. En colaboración con la ONCE, la organización desarrolló una visita guiada por el recinto del Parque de El Retiro en la que participaron alrededor de quince personas afiliadas a la entidad, quienes tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano los espacios, servicios y recursos adaptados disponibles durante esta edición.
La actividad estuvo encabezada por la directora de la Feria del Libro de Madrid, Eva Orúe, que acompañó a los asistentes durante un recorrido diseñado para facilitar su orientación y mejorar su experiencia dentro de uno de los acontecimientos culturales más importantes del país.
Herramientas adaptadas para facilitar la orientación
El itinerario comenzó en uno de los elementos clave de accesibilidad incorporados este año: el plano táctil instalado en el recinto. Esta herramienta permite a los visitantes con discapacidad visual identificar la distribución de las diferentes áreas de la feria mediante el tacto, favoreciendo así una mayor autonomía durante la visita.
Los participantes también pudieron conocer la guía en braille que la organización ofrece a quienes la solicitan, así como explorar de manera táctil el cartel oficial de la presente edición. Estas iniciativas forman parte de las medidas impulsadas por la feria para garantizar que toda la información relevante pueda ser consultada por personas con distintas necesidades de accesibilidad.
A lo largo del recorrido, los asistentes recibieron explicaciones detalladas sobre la ubicación de los distintos servicios disponibles dentro del recinto y resolvieron dudas relacionadas tanto con la organización como con el funcionamiento del evento.
Un recorrido por la historia y la organización de la Feria del Libro
Durante la visita, el grupo avanzó por diferentes puntos del recinto hasta llegar a la caseta de la ONCE, uno de los espacios más llamativos de esta edición. El estand está decorado con vinilos que reproducen viñetas y chistes relacionados con la discapacidad visual, varios de ellos creados por los conocidos humoristas Gallego y Rey.
El trayecto sirvió también para profundizar en algunos aspectos menos visibles de la Feria del Libro de Madrid. Eva Orúe explicó diferentes detalles sobre la historia del evento y compartió cifras significativas de una cita que este año alcanza su 85ª edición y que celebra además su edición número 59 en el Parque de El Retiro.
Entre los datos destacados, recordó que en la edición anterior participaron más de 4.000 autores en las distintas sesiones de firmas organizadas durante la Feria del Libro, una cifra que refleja la magnitud de un evento que cada año reúne a miles de lectores, escritores, editoriales y librerías.
La financiación y el cuidado del entorno
La directora también abordó cuestiones relacionadas con la logística y la financiación necesarias para hacer posible una cita de estas dimensiones. Según explicó, la puesta en marcha de cada edición requiere una inversión cercana a los dos millones de euros.
Este presupuesto se cubre mediante diferentes vías de financiación, entre ellas las aportaciones realizadas por los expositores, las ayudas procedentes de las administraciones públicas y el respaldo económico de diversos patrocinadores privados.
Además, Orúe destacó la importancia del entorno en el que se desarrolla la feria. Recordó que el evento tiene lugar en el Parque de El Retiro, un espacio reconocido como Patrimonio Mundial por la Unesco, y subrayó la necesidad de que los visitantes conozcan no solo las casetas y los libros, sino también el conjunto del recinto y los servicios que ofrece.
“Nos interesa que sepáis cuáles son las puertas, dónde están las fuentes; la información no es solo las casetas y los libros”, señaló durante la actividad.
Tras finalizar la visita, Eva Orúe reconoció que la experiencia había supuesto un aprendizaje personal y profesional. En declaraciones posteriores, explicó que acompañar a personas con discapacidad visual le obligó a replantearse la manera en que describe el entorno y la información relacionada con la Feria del Libro.
Según indicó, durante toda la actividad tuvo que prestar especial atención a que sus explicaciones fueran realmente útiles para quienes no podían acceder a la información visual. Incluso relató que en algunos momentos realizó parte del recorrido caminando de espaldas para que los participantes pudieran seguir mejor el sonido de su voz en un entorno que, especialmente en los momentos de mayor afluencia, puede resultar complejo para orientarse.
Valoraciones positivas y propuestas de mejora
Los asistentes valoraron muy positivamente la iniciativa. Mariano, afiliado de la ONCE y participante en la visita, calificó la experiencia de “extraordinaria” y destacó especialmente la posibilidad de conocer todos los aspectos organizativos que existen detrás de cada una de las casetas presentes en la feria.
Por su parte, otras participantes aprovecharon la actividad para plantear posibles mejoras. Emilia señaló la conveniencia de incorporar más lugares de descanso dentro del recorrido, especialmente pensando en personas con movilidad reducida o alguna discapacidad física. En su opinión, la instalación de bancos adicionales contribuiría a hacer más cómoda la visita.
Otra participante, Pilar, llamó la atención sobre la escasez de fuentes de agua dentro del recinto. En respuesta, Orúe explicó que en el recorrido de la feria existe una única fuente, aunque recordó que en las inmediaciones del parque hay varias disponibles para los visitantes.
Un evento más sostenible e inclusivo
La actual edición de la Feria del Libro de Madrid permanecerá abierta hasta el próximo 14 de junio. Paralelamente a las medidas de accesibilidad, la organización continúa impulsando iniciativas orientadas a reducir el impacto ambiental del evento.
En este sentido, la dirección destacó que en los últimos años se ha conseguido disminuir aproximadamente un 35 % la huella de carbono asociada a la celebración de la feria, una reducción que forma parte de la estrategia de sostenibilidad desarrollada por la organización.
Con acciones como estas visitas guiadas, la Feria del Libro de Madrid busca avanzar hacia un modelo cada vez más inclusivo, accesible y respetuoso con el entorno, permitiendo que un mayor número de personas pueda disfrutar plenamente de una de las principales citas culturales del calendario español.
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