La Iglesia de Francia reconoce a sus víctimas de abusos sexuales tras un informe independiente. No hay un insulto suficiente para semejante horror. Es un tsunami criminal, como poco.
Montero ha compartido con su homóloga francesa la preocupación por el repunte de asesinatos machistas en ambos países tras la finalización de las restricciones derivadas de la pandemia de la Covid-19.
El Gobierno y los expertos condicionan este paso a que los contagios sigan disminuyendo. Además, el país vecino ha superado el umbral de los 30 millones de personas que han recibido al menos una dosis.