España ha registrado 12.946 hectáreas forestales calcinadas entre enero y marzo de 2026, según datos del MITECO. El descenso se debe principalmente al invierno húmedo y a las continuas borrascas atlánticas, que redujeron el riesgo de incendios.
El CREAF alerta de que la sequía debilita la “memoria ecológica” de los bosques, dificultando su regeneración tras los incendios. La solución pasa por una gestión forestal adaptativa que aumente la resiliencia frente al cambio climático.
La región de Valparaíso, en Chile, enfrenta la peor ola de incendios en su historia reciente, con 112 muertes confirmadas y un número significativo de personas desaparecidas.