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Irán ha avisado de que responderá militarmente a Estados Unidos si el presidente Donald Trump ordena bombardear su territorio. El Gobierno iraní amenaza con atacar bases estadounidenses en la región, en un contexto ya muy tenso por recientes protestas internas y por la guerra de 2025.
Escalada de tensión entre Irán y Estados Unidos
El ministro de Defensa iraní, el general Aziz Nafizardeh, ha asegurado que atacarán bases de EEUU en Oriente Próximo si Washington inicia una ofensiva militar contra el país. Usa como referencia las amenazas de Trump de bombardear objetivos iraníes con el argumento de proteger a los manifestantes que protestan en las calles.
En las últimas semanas, Trump ha repetido públicamente que está dispuesto a actuar militarmente contra Irán. El discurso de la Casa Blanca mezcla la presión política con la idea de castigar al régimen por su represión interna.
Desde hace dos semanas, miles de personas salen a las calles en Irán para protestar contra el régimen. Las organizaciones de derechos humanos calculan que ya han muerto más de 2.000 personas en la represión de estas manifestaciones.
Trump señala precisamente estas protestas y la muerte de civiles para justificar sus amenazas de ataque. El Gobierno iraní, por su parte, acusa a Estados Unidos de usar la situación interna como pretexto para una intervención militar.
Recuerdo de la guerra de 2025
Las actuales tensiones llegan cuando Irán todavía se recupera del conflicto bélico de 12 días que vivió en junio de 2025. En aquella crisis, intercambiaron misiles con Israel y la región estuvo al borde de una guerra a gran escala.
Durante ese conflicto, Estados Unidos bombardeó instalaciones nucleares iraníes. Como respuesta, Teherán atacó bases estadounidenses en la zona, demostrando que tiene capacidad para golpear intereses militares de EEUU en Oriente Próximo.
La gran red de bases de EEUU en Oriente Próximo
La pregunta clave ahora es si Irán podría volver a atacar objetivos de Estados Unidos en la región. Para entenderlo, hay que ver dónde están desplegadas las principales bases estadounidenses en Oriente Próximo. La mayoría son centros estratégicos de mando, logística, aviación y presencia naval.
A continuación se resumen los países que albergan estas instalaciones y el papel que desempeña cada uno en la estructura militar de Washington en la zona.
- Kuwait: uno de los principales centros: Kuwait es uno de los países con más bases estadounidenses en la región. Allí se encuentra el campamento Arifjan, que actúa como cuartel general avanzado del Ejército de EEUU en Oriente Medio y centro logístico para múltiples operaciones. También está la base aérea Ali Al Salem, conocida como “La Roca”, principal punto de transporte aéreo y puerta de entrada para el despliegue de fuerzas de combate de EEUU y sus aliados. Solo entre Arifjan y Ali Al Salem hay unos 13.500 militares estadounidenses, además del campamento Buehring, clave desde la guerra de Irak de 2003.
- Catar: cerebro aéreo de las operaciones: En Catar, cerca de Doha, se encuentra la base aérea de Al Udeid, cuartel general avanzado del Comando Central de EEUU (CENTCOM) para una enorme área que va desde Egipto hasta Kazajistán. Desde allí se coordinan gran parte de las operaciones militares estadounidenses en la región. Catar también alberga la 379.ª Ala Expedicionaria Aérea de la Fuerza Aérea de EEUU. En el país hay unos 10.000 soldados estadounidenses desplegados, y Trump visitó la base en su gira por Oriente Medio.
- Bahréin: centro clave de la Armada: Bahréin acoge a unos 9.000 militares estadounidenses. En este pequeño país se encuentra la sede de la Quinta Flota de la Armada de EEUU, responsable de las operaciones navales en el Golfo, el Mar Rojo, el Mar Arábigo y parte del Océano Índico. En el puerto de Bahréin tienen base varios buques de la Armada estadounidense, entre ellos barcos antiminas y buques de apoyo logístico. La Guardia Costera de EEUU también opera allí con varias lanchas rápidas.
- Irak: menos tropas, pero presencia estratégica: En Irak siguen desplegados alrededor de 2.500 militares estadounidenses, muy lejos de los 160.000 soldados que llegó a haber durante la invasión que derrocó a Sadam Hussein. La presencia actual se concentra sobre todo en apoyo y entrenamiento a las fuerzas de seguridad iraquíes. La base aérea de Ain Al Asad, en la provincia de Anbar, es uno de los puntos principales. Esta base ya fue atacada con misiles por Irán en 2020, en respuesta al asesinato del general Qasem Soleimani. También es importante la base aérea de Erbil, en el Kurdistán iraquí, utilizada para entrenamiento y maniobras de combate.
- Emiratos Árabes Unidos: vigilancia e inteligencia: En Emiratos Árabes Unidos, la base aérea de Al Dhafra, al sur de Abu Dabi, es un punto estratégico para misiones de reconocimiento, inteligencia y apoyo a operaciones aéreas de combate. Allí se encuentra el Ala Expedicionaria Aérea 380, con una decena de escuadrones y drones como los MQ-9 Reaper. Además, el puerto de Jebel Ali, en Dubái, no es una base militar formal, pero sí el mayor puerto de escala de la Armada estadounidense en Oriente Medio. Recibe con frecuencia portaaviones y otros grandes buques de guerra.
- Egipto: apoyo, investigación y cooperación: En Egipto no hay una gran base de combate estadounidense como en otros países de la región. Sin embargo, sí existen varias instalaciones militares vinculadas al Pentágono. Una de las más destacadas es la Unidad Naval de Investigación Médica Tres, con sede en El Cairo. Allí se investiga sobre enfermedades infecciosas y su prevención, y se encuentra el mayor laboratorio exterior del Departamento de Defensa de EEUU.
- Arabia Saudí: defensa aérea y misiles: En Arabia Saudí había alrededor de 2.300 militares estadounidenses en 2024. Su misión principal es cooperar con el Gobierno saudí en defensa aérea y antimisiles, y apoyar el funcionamiento de aeronaves militares de EEUU. Una parte importante de estos efectivos está en la base aérea Príncipe Sultán, a unos 60 kilómetros al sur de Riad. Esta base alberga sistemas de defensa como las baterías Patriot y el sistema TAAD (Defensa Terminal de Área a Gran Altitud).
- Jordania: plataforma de operaciones aéreas: En Jordania, la base aérea Muwaffaq al Salti se sitúa en Azraq, a unos 100 kilómetros al noreste de Ammán. Esta base alberga el 332.º Ala Expedicionaria Aérea, que participa en operaciones en todo el Levante mediterráneo. Según informes del Congreso estadounidense, desde esta instalación se apoyan misiones militares que cubren Siria, Irak y otros puntos sensibles de la zona.
- Siria: presencia reducida tras la guerra contra el Estado Islámico: La presencia militar de EEUU en Siria se originó en la lucha contra el Estado Islámico, surgido de la guerra civil iniciada en 2011. Durante los años más intensos del conflicto, las tropas estadounidenses ayudaron a fuerzas locales a recuperar territorio ocupado por los yihadistas. En junio de 2025, había unos 2.000 militares estadounidenses en varias instalaciones sirias. Ese mismo mes, Washington anunció que reduciría el número de bases de ocho a una. Trump decidió apoyar al nuevo líder del país, Ahmed Sharaa, a quien recibió en la Casa Blanca en noviembre.
- Omán: acceso estratégico sin base permanente: En Omán, Estados Unidos no cuenta con una base permanente, pero sí con un acuerdo que le permite usar infraestructuras militares del país. Gracias a este pacto, el Pentágono puede preposicionar equipos, realizar entrenamientos y emplear aeródromos y puertos omaníes. Entre las instalaciones más importantes destacan la base aérea de Thumrait, clave para operaciones y ejercicios, y el puerto de Duqm, que ofrece un punto de apoyo logístico muy valioso en la región.
Este panorama muestra por qué Irán afirma que podría atacar objetivos de Estados Unidos si estalla un nuevo conflicto: hay una amplia red de bases, tropas y buques estadounidenses distribuidos por todo Oriente Próximo, que se convertirían en potenciales blancos en caso de guerra.
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