El Museo Casa Natal Picasso adquiere una obra inédita del padre del pintor por 8.470 euros

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
La obra de José Ruiz Blasco

Lectura fácil

Si hace unas semanas Paloma Picasso, la única hija viva de Pablo Ruiz Picasso, y Xavier Vilató, sobrino nieto del genio, inauguraron la escultura que este último ha dedicado a José Ruiz Blasco (Málaga, 1838-Barcelona, 1913), padre y primer maestro del pintor, ahora el Museo Casa Natal Picasso ha adquirido la pintura ‘Dos palomas en un palomar’ de Ruiz Blasco. La pieza pasará a formar parte de los fondos del museo, ampliando el patrimonio vinculado al entorno familiar del pintor malagueño y "contribuyendo a profundizar en el conocimiento de una figura clave para comprender sus orígenes y el contexto artístico en el que se formó", en palabras de la Fundación Picasso. La obra ha sido adquirida por 8.470 euros (7.000 + 1.470, del 21 % de IVA).

‘Dos palomas en un palomar’ es la primera pintura de José Ruiz Blasco que adquiere la Casa Natal desde la incorporación a la colección municipal de la obra titulada simplemente ‘Palomar’, fechada originalmente en 1878, la cual actualmente forma parte fundamental de la exposición permanente del centro, espacio en el que también se incluirá con todos los honores la obra recién comprada gracias a los fondos públicos institucionales.

Nuevas aportaciones al catálogo histórico del Museo Casa Natal Picasso

La pieza está realizada técnicamente en óleo sobre lienzo y muestra dos palomas en el interior de un palomar tradicional. La escena sitúa a las aves en un primer plano absoluto y destaca con fuerza por su tratamiento realista y minucioso, como es habitual y característico en la obra pictórica del padre del genio malagueño. El fondo arquitectónico, resuelto con maestría académica, y la paleta cromática basada en tonos terrosos, grises y blancos puros refuerzan decididamente el carácter naturalista de la composición entera. Con unas dimensiones exactas de 37 x 53 centímetros, constituye un ejemplo muy representativo de la temática zoológica más característica de la vasta producción artística de José Ruiz Blasco, quien dedicó buena parte de su carrera profesional a la representación artística de diversas aves y, especialmente, de las palomas domésticas.

La pieza, que procede directamente de una antigua herencia familiar, se incluyó en la recordada exposición antológica dedicada a José Ruiz Blasco celebrada en el Museo Casa Natal Picasso entre octubre de 2004 y enero de 2005, hecho histórico que se refleja fielmente en una anotación manuscrita conservada en el reverso de la propia pintura. Asimismo, la obra se recoge con detalle en la prestigiosa publicación ‘José Ruiz Blasco. 1838-1913’, editada de forma conjunta por la Fundación Pablo Ruiz Picasso y el Ayuntamiento de Málaga en el año 2007, donde aparece perfectamente catalogada dentro de la producción conocida del artista decimonónico. Esta valiosa documentación histórica reafirma la gran importancia que las instituciones otorgan a las piezas artísticas que cuentan con un historial de procedencia riguroso, limpio y certificado.

Primer maestro de Picasso

José Ruiz Blasco desempeñó un papel verdaderamente decisivo e insustituible en la temprana formación artística de su hijo Pablo Picasso. Pintor vocacional y profesor cualificado de dibujo y pintura, desarrolló su intensa actividad docente primero en la ciudad de Málaga, posteriormente en los centros de A Coruña y finalmente en la ciudad condal de Barcelona. Fue precisamente él quien introdujo con paciencia a Picasso en la práctica diaria del dibujo y la pintura desde su más tierna infancia, transmitiéndole todos los conocimientos académicos rigurosos que marcarían con fuerza sus primeros años de formación. El Museo Casa Natal Picasso custodia hoy con esmero ese legado fundacional para mostrar de forma didáctica al público internacional cómo se forjó el talento innato del genial creador del cubismo.

Dentro de su producción artística, la representación de palomas fue una de las temáticas más habituales. El propio Picasso recordaba al referirse a la obra de su padre: «Mi padre pintaba cuadros de comedor, de aquellos que tienen perdices o pichones, liebres y conejos. Su especialidad eran las aves y las flores. Sobre todo, palomas y lilas. Lilas y palomas». En otra ocasión señaló: «Una vez hizo un cuadro enorme que representaba un palomar abarrotado de palomas… Figúrate tú una jaula con centenares de palomas. Con miles y millones de palomas… Estaban puestas en fila como en un palomar: un palomar enorme. Este cuadro estaba en el Museo de Málaga. No lo he vuelto a ver más». Por este motivo, el Museo Casa Natal Picasso profundiza en esta conexión íntima a través de su exposición.

De esta forma, el artista heredó de su padre el gusto por estas aves. Las pintó durante toda su vida. De hecho, en 1949, su litografía de una paloma se eligió como el emblema del Congreso Mundial por la Paz de 1949, convirtiéndose en un símbolo universal que sigue conmoviendo al mundo y cuyo origen conceptual se encuentra salvaguardado en instituciones como el Museo Casa Natal Picasso. El Museo Casa Natal Picasso continúa así consolidándose como un espacio fundamental.

Añadir nuevo comentario