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A punto de cumplir 40 años, Nacho Ramos, conocido como “El Calorro”, regresa al campeonato internacional David Doisy en Francia con un objetivo claro: conseguir su cuarto cinturón en boxeo adaptado. Nacido con artrogriposis múltiple congénita y un 88 % de discapacidad, ha convertido los obstáculos en impulso, demostrando que la perseverancia puede superar cualquier límite físico.
Nacho Ramos, vuelve al cuadrilátero y campeonato inclusivo
Nacho Ramos, apodado “El Calorro”, se prepara para volver a subirse al cuadrilátero en el campeonato internacional David Doisy. A sus casi 40 años, su objetivo es tan claro como ambicioso: conquistar su cuarto cinturón en boxeo adaptado. Para él, cada combate es más que un deporte; es la prueba de que la determinación puede superar cualquier barrera física.
Nacho nació en 1986 en Vilafranca del Penedés, enfrentando desde el primer día la artrogriposis múltiple congénita, una condición que le genera un 88 % de discapacidad. Lo que para muchos habría sido un límite infranqueable, para Nacho fue el motor de su vida y su impulso hacia el deporte. Su infancia y adolescencia estuvieron marcadas por la necesidad de adaptarse, aprender a transformar obstáculos en oportunidades y no renunciar a sus sueños.
En 2010 se trasladó a Valenzuela, el pueblo natal de su madre en Córdoba, y al año siguiente comenzó a asistir a la Unidad de Día de FEPAMIC en la capital. Allí, con la guía del monitor deportivo Ramón Bustos, se calzó los guantes por primera vez. Lo que comenzó como un acercamiento al ejercicio físico pronto se convirtió en pasión y en disciplina, y Nacho empezó a descubrir que podía competir y destacar pese a sus limitaciones físicas.
Hito histórico
En 2013 dio un paso que marcaría su carrera: cruzó los Pirineos para participar en el campeonato nacional francés Gilbert Joie. Nadie antes había logrado que un boxeador español con discapacidad participara en un torneo internacional adaptado. La valentía de Nacho Ramos abrió caminos y demostró que los límites no siempre están donde parecen.
Con el entrenador Gregorio Pérez “Aspi” en su esquina, llegaron los títulos nacionales e internacionales. En 2019, Nacho Ramos levantó el cinturón David Doisy en la misma ciudad que ahora visitará nuevamente. Tras la pandemia, cuando muchos pensaban que su carrera se había detenido, Nacho demostró que la pasión por el ring no se puede silenciar.
Regreso con fuerza renovada
En 2023 volvió al David Doisy junto a Eduardo Párraga y logró la victoria. Al año siguiente, con Sergio Castillo, entrenador del gimnasio Gym Formas de Albacete, se coronó campeón de España. En 2025 alcanzó la medalla de plata en el torneo nacional, demostrando que su rendimiento no ha disminuido y que la constancia y el entrenamiento pueden vencer cualquier limitación física.
Para 2026, Nacho regresa a Francia con un equipo completo: Sergio Castillo en la técnica y Carlos J. Cuesta, responsable de la nutrición. Cada sesión, cada plan de entrenamiento, está pensado para optimizar su rendimiento y llegar al combate en las mejores condiciones posibles.
Con un historial de 17 peleas —10 victorias, un empate y 6 derrotas— Nacho Ramos encara su 40 cumpleaños con la mirada puesta en un nuevo desafío: un cuarto cinturón internacional. Su historia es un ejemplo de resiliencia, mostrando que, incluso con discapacidad, la pasión y la disciplina pueden transformar la vida.
Para quienes lo conocen, está claro que cuando Nacho Ramos se propone algo, es mejor no apostar en su contra. En mayo, El Calorro volverá al ring, listo para escribir un nuevo capítulo de superación y triunfo.
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