Las mujeres con discapacidad sufren múltiples discriminaciones y, a pesar de ser objeto de ellas día a día, hay muy pocas medidas y políticas por parte de las instituciones europeas para solucionarlo.
Desde que la industria de los videojuegos fue creada, el papel de la mujer ha estado reducido a roles secundarios o sin importancia, caracterizados por una marcada sexualización y con videojuegos originados por y para hombres.
Desde la Xunta de Galicia van a crear un estatuto de la mujer rural y del mar, con el objetivo de seguir propulsando la igualdad y de que este colectivo tenga sus derechos reconocidos.