Las cumbres climáticas de 2025 no han logrado frenar la producción de plástico. Ante este escenario, este texto propone pasar a la acción individual con cinco alternativas tangibles para desintoxicar nuestros hogares y presionar al mercado desde el consumo.
La contaminación plástica en océanos y ríos se ha convertido en una crisis ambiental global. Frente a este reto, se están desplegando tecnologías capaces de localizar, recoger y realizar limpieza de plásticos en superficie.
El PNUMA advierte que, sin un acuerdo internacional, los residuos plásticos se triplicarán para 2060, con graves impactos en la salud y el medio ambiente.
Desde el 1 de enero de 2025, los envases domésticos deberán indicar el contenedor adecuado para su reciclaje, según el Real Decreto 1055/2022, que busca reducir residuos.