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La condición física y general con la que una persona llega a una operación de cáncer está adquiriendo cada vez más relevancia. En el caso de los tumores digestivos, este estado previo no solo influye en cómo se desarrolla la cirugía, sino también en la recuperación posterior, las posibles complicaciones y la calidad de vida del paciente. Es aquí donde la prehabilitación oncológica entra en juego, ya que prácticas como el ejercicio físico han sido tradicionalmente dadas como recomendaciones generales, sin integrarse de forma sistemática en los tratamientos médicos.
Con la intención de transformar esta realidad, la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX), en colaboración con el Hospital Universitario Rey Juan Carlos y los centros deportivos Forus, ha puesto en marcha un innovador programa de prehabilitación oncológica dirigido a pacientes con cáncer que van a someterse a cirugía. Actualmente está centrado en el cáncer digestivo, aunque sus responsables prevén ampliarlo a otros tipos de tumores en el futuro.
Este programa introduce un enfoque más completo y organizado, donde el paciente no solo recibe tratamiento, sino que se prepara activamente antes de la intervención. El objetivo es mejorar sus condiciones físicas y clínicas para afrontar la cirugía con mayores garantías de éxito.
Evaluación personalizada del paciente
Uno de los pilares del programa de prehabilitación oncológica es la valoración morfofuncional conjunta, realizada por especialistas del hospital. Esta evaluación permite analizar el estado físico y nutricional del paciente, así como su nivel de fragilidad, para diseñar un plan adaptado a sus necesidades concretas.
Para ello, se utilizan pruebas funcionales sencillas, como el test de levantarse y sentarse en 30 segundos o la medición de la fuerza de agarre. Además, se emplean técnicas más avanzadas como la ecografía muscular y la bioimpedanciometría vectorial, que aportan información sobre la calidad muscular y el estado celular.
El ejercicio físico se convierte en una pieza central del programa. No se plantea como una simple recomendación, sino como una intervención estructurada y supervisada. Está demostrado que la actividad física mejora la tolerancia a tratamientos como la quimioterapia o la radioterapia, optimiza el estado del paciente antes de la cirugía y favorece una recuperación más rápida.
Además, contribuye a reducir las complicaciones postoperatorias y, en muchos casos, acorta la estancia hospitalaria. En este programa, el ejercicio se prescribe de forma individualizada, con especial énfasis en el entrenamiento de fuerza, siguiendo las recomendaciones científicas internacionales para pacientes oncológicos.
Un enfoque multidisciplinar con la prehabilitación oncológica
El proyecto destaca por su carácter multidisciplinar. En él participan médicos, nutricionistas, profesionales del ejercicio físico y estudiantes de Fisioterapia y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la UAX. Estos últimos colaboran activamente en el desarrollo y seguimiento de los pacientes, aplicando sus conocimientos en un entorno real.
El programa aborda múltiples aspectos de la salud del paciente, incluyendo:
- Ajuste del tratamiento médico en personas con varias patologías.
- Control del dolor.
- Corrección de la anemia antes de la cirugía.
- Apoyo psicológico.
- Planes de nutrición personalizados con suplementación cuando es necesario.
- Programas de ejercicio adaptados a cada caso.
Esta visión integral permite tratar al paciente de manera global, no solo centrada en la enfermedad.
Primeros resultados alentadores
Apenas dos meses después de su inicio, el programa ya cuenta con 30 pacientes participantes. De ellos, diez han sido operados con éxito y el resto continúa en fase de preparación.
Los primeros datos son positivos. Tras entre 15 y 30 días de prehabilitación oncológica, se han observado mejoras en la fuerza muscular y en la capacidad funcional de los pacientes. Estas mejoras se han medido mediante pruebas específicas como la dinamometría.
Además del beneficio físico, también se ha detectado un impacto emocional favorable. Los pacientes valoran positivamente poder salir del entorno hospitalario y participar activamente en su proceso, lo que mejora su bienestar psicológico.
El proyecto de prehabilitación oncológica también incluye una vertiente investigadora. Se están desarrollando estudios para analizar el impacto de distintas estrategias nutricionales y su relación con factores como la microbiota intestinal y los mediadores químicos. El objetivo es reducir tanto el número como la gravedad de las complicaciones tras la cirugía.
Estos resultados servirán para consolidar el modelo y facilitar su implantación en otros hospitales de la Comunidad de Madrid.
Más allá de una recomendación
Los responsables del programa de prehabilitación oncológica insisten en que el ejercicio debe dejar de ser visto como un consejo opcional. Cuando se integra con evaluación médica, seguimiento profesional y coordinación clínica, pasa a convertirse en una herramienta terapéutica de gran valor.
Esta iniciativa supone además una evolución del proyecto “Receta Deportiva” impulsado por la UAX, que ahora se extiende al ámbito hospitalario y oncológico. Todo ello refuerza la apuesta por la prevención, la educación en salud y la promoción de hábitos de vida saludables dentro del sistema sanitario.
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