La revisión de la caldera en una vivienda alquilada suele corresponder al propietario. Si el inquilino provoca daños por mal uso, deberá pagar la reparación correspondiente.
Casi el 30% de los inquilinos españoles reconoce haber tenido un conflicto con su casero por una subida que llegan a considerar “abusiva e injustificada” del precio del alquiler.