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La brecha abierta entre Mónica García y los sindicatos médicos no hace más que ensancharse, y los últimos pasos para resolver el conflicto no hacen sino agrandarla. El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud de este miércoles, en el que Sanidad pretendía abordar con las comunidades autónomas las reivindicaciones de las organizaciones, constituye un claro ejemplo de este desencuentro. “La ministra está sola”, trasladaron con una sola voz los consejeros autonómicos que, si bien habían solicitado la reunión, optaron finalmente por no intervenir.
Las comunidades autónomas culpan al Ministerio de Sanidad
En su lugar, los responsables de sanidad regionales leyeron un acuerdo conjunto en el que señalan al Ministerio como responsable del conflicto por el Estatuto Marco que rechazan los médicos: “Su contenido y tramitación han motivado la actual convocatoria de huelga estatal”. El texto lo firmaron 16 comunidades —todas salvo Catalunya, que compartía los argumentos pero evitó echar más leña al fuego— con gobiernos de todo signo político: desde el PP de Madrid de Isabel Díaz Ayuso; hasta los socialistas de Asturias, Adrián Barbón; Navarra, María Chivite; y Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; pasando por Coalición Canaria o el Gobierno vasco.
El rechazo al Estatuto Marco aboca a una huelga de médicos
Precisamente, fue el consejero del PNV, Alberto Martínez, el elegido como portavoz. Martínez ya había avanzado el día previo que las consejerías autonómicas trabajaban en un documento conjunto de consenso que trasladaron a Sanidad durante la tarde. El anuncio lo hizo en una intervención en la que comprometió 70 millones de euros anuales del presupuesto autonómico para responder a algunas de las demandas del Sindicato Médico de Euskadi, como la reorganización de las guardias, la mejora de la retribución o el incremento de los complementos de productividad. Las comunidades culpan al estatuto de provocar esta indeseada huelga de médicos.
Tras la reunión, la ministra García se mostró contrariada con las comunidades ante la primera reforma del estatuto en dos décadas: “No sé si tiene que ver con lo peor del statu quo”. “Traíamos puntos que resuelven gran parte de las demandas del colectivo médico, pero las comunidades han rechazado comprometerse. Podrían haber desbloqueado el conflicto asumiendo sus competencias y han decidido mirar para otro lado”, dijo en rueda de prensa, tildando de incomprensible la actitud autonómica ante una inminente huelga de médicos.
La negociación de las guardias y la brecha retributiva
Los acuerdos que Sanidad quería poner sobre la mesa, “para dotar de armonía”, pasaban por un límite a la jornada de guardia y su mejora retributiva, el establecimiento de la jornada ordinaria de 35 horas y la reducción progresiva de la jornada máxima semanal. “En su día nos dijeron que no eran competencia del estatuto marco y, toda vez que lo sacamos de ahí y lo traemos al acuerdo del Consejo Interterritorial, es contradictorio que justo cuando vamos a hablar de esos acuerdos se nieguen y digan que no son su competencia”. “No pueden hacer de perro del hortelano, que ni resuelven ni dejan resolver”, ha espetado García sobre una actitud autonómica que perpetúa la huelga de médicos.
El estatuto recoge mínimos pero permite mejoras regionales
El estatuto marco recoge unos mínimos obligatorios que todas las comunidades deben asumir. Por ejemplo, el texto que pasó por el Consejo de Ministros reduce el máximo de horas de guardia de 24 a 17 horas, reduce la jornada laboral máxima a 45 y establece oposiciones cada dos años. “Pero las consejerías pueden llegar a los acuerdos que quieran a mejor”, ha insistido García, denunciando que los responsables autonómicos tampoco han querido hablar de la reducción progresiva de la jornada. La retribución de las guardias es uno de los temas más representativos; según un informe del Sindicato Médico Andaluz, en 2023 había una diferencia de casi 10 euros por hora en día laborable, de más de 11 en festivo y de hasta 38 euros en jornada especial entre regiones, diferencias que incentivan la generalizada huelga de médicos.
Falta de representatividad y ruptura de puentes con Sanidad
El principal frente abierto está con los sindicatos médicos, que no están conformes con la negociación entre Sanidad y las organizaciones del ámbito. El leitmotiv de su reivindicación es que no están representados en esa mesa, donde se negocia las condiciones de todos los trabajadores del sector y donde los médicos solo representan el 20 %.
Este miércoles, el comité respondió públicamente a una carta que el Ministerio le había trasladado el día anterior, para criticar que “ni la ministra, ni sus representantes en la mesa de negociación han mostrado la menor confianza en el diálogo como vía de solucionar el conflicto”. “Por el contrario, han insistido en presentarnos soluciones jurídicamente inviables y en confundir a la opinión pública con comunicados tendenciosos e inexactos”. Por tanto, la huelga de médicos se mantiene firme.
Los sindicatos del ámbito defienden sus propios espacios de diálogo
En su comunicado, señalan falso que el estatuto recoja sus demandas, ven discriminatorio pagar horas extra por debajo de la ordinaria, critican que no cambie la clasificación profesional y desmienten que las mesas específicas dependan de Sanidad. La ministra recordó que el Estatuto Básico del Empleado Público faculta a las regiones a crearlas bajo el artículo 39.4. Pese a esto, los sindicatos médicos mantienen la huelga de la próxima semana —la quinta del año— con los puentes rotos.
Las comunidades ven imprescindible reabrir un diálogo real y efectivo. Sin embargo, los sindicatos de la mesa del ámbito enviaron una carta advirtiendo a las consejerías de que no se debe desplazar la negociación colectiva fuera de los espacios legales ordinarios. Por su parte, García sigue convencida de aprobar el estatuto para acabar con la precariedad, afirmando que no renunciará porque ceder ante la huelga de médicos sería una traición.
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